HERIBERTO DEANDAR AMADOR
1901-1968

Por: Ninfa Deándar Martínez

Nació en Piedras Negras, Coahuila, en 1901, desde muy pequeño se vino a Tamaulipas, con su familia fundó "El Verbo Libre" en 1924, en sociedad con Manuel del Saz, se jugó en un bolado las instalaciones del periódico por diferencias con su socio, y perdió, en 1927 funda "El Antireeleccionista", oponiéndose a la reelección que pretendía Portes Gil, como Gobernador de Tamaulipas.

En 1932, cambia de nombre el periódico por "El Mañana" y lo hace diario. Su vida dentro del periodismo fue fecunda y de persistente lucha pues era época posrevolucionaria y defendía en el periódico la mística de la Revolución Mexicana, el ideario maderista de sufragio efectivo no reelección, esto le trajo confrontamientos con el gran capital de la región y con el poder político en México, que fortalecieron sus complicidades en un mal matrimonio, sólo por el dinero y el poder. El enajenamiento se consumaba para desgracia de los mexicanos.

Heriberto Deándar Amador



María Amador Deándar; Madre de Don Heriberto Deándar
"El Mañana" nos alertó con percepción periodística hace muchos años y sufre las represiones, mas es más lamentable lo que sufrimos los mexicanos a consecuencia de tantas traiciones y corrupción.

El enajenamiento y la descomposición sentaban sus reales en el país, que nos conduciría irremediablemente a una era oscura,en la que estamos aún inmersos, pero la realidad se impone con el poco pero buen periodismo que aún se ejerce en México, y es aquí donde la libertad de expresión puede tener grandes logros, actualmente peleamos con fantasmas; el mal no tiene cara, o se maquilla, se complica la bella misión de mantener bien informado al lector. La descomposición se manifiesta y se publica, mas el cinismo de los gobernantes es a todas luces siniestro y no pasa nada con los reponsables del mal gobierno que señala la prensa independiente, como antaño, el sistema político parece premiarlos o sacarlos del país para protegerlos.


Padre: en esta realidad convulsionada tu presencia como idea, como ideal de valor justo, renace y el periódico que le entregaste al pueblo escribe páginas en la historia de Tamaulipas y de México, la formación que nos diste es faro de luz y guía.

Aquella época está en los archivos del periódico, los señalamientos que hacía donde marcaba a ocho columnas la traición de la Revolución, que los poderosos en ese entonces mataban a los verdaderos héroes de la Patria y los traidores se apoderaban de movimiento revolucionario quedando estos nefastos individuos en el poder, tus escritos eran reveladores para entender lo que vendría después, y que ahora a la distancia, se ve más claridad.

Heriberto E. Deándar Guerra; padre de Heriberto Deándar Amador



María Amador Deándar; Madre de Don Heriberto Deándar
Se escribía con tinta sangre de los verdaderos revolucionarios, esto le ocasionó serios problemas más nunca claudicó, murió de pie como mueren los valientes. Forjó periodistas combatientes y temerarios, como maestro nos conducía a la lucha por el pueblo, que es la fuerza soberana de una nación, protegiendo a los obreros y a los desvalidos. Algunos escritores de ahora, como el doctor Enríquez, que le tocó observar este tiempo de luchas dentro del periodismo, opina que "El Mañana de Nuevo Laredo" y Heriberto Deándar Amador fueron muy combatidos por el gran poder en México y por el gran capital por ser defensor de los "jodidos"; esta es su expresión en pocas palabras de la historia llena de vicisitudes y accidentada caminata de la larga vida del periódico "El Mañana de Nuevo Laredo", que en sus 75 años ha caminado por el camino difícil, andar amando, como lo señalan sus apellidos y hacer camino con su pueblo por la ruta del honor, la dignidad y la libertad que según Deándar Amador nos legaron los héroes de la Revolución Mexicana.

Otro titular en 1932: Nuevo Laredo no pide misericordia exige justicia, a ocho columnas. Estos titulares son gráficos, pues nos muestran la línea del periódico.


Estando en una ocasión sus aún pequeños hijos y los reporteros en la redacción del periódico (pues vivíamos la familia con nuestros padres Heriberto y Ninfa Martínez de Deándar, en el mismo edificio), de repente se escuchó la voz potente de mi padre, que gritó "Agáchense, cúbranse", todos escuchamos las ráfagas de metralletas en el edificio del periódico haciendo añicos vidrios, libros, máquinas de escribir y demás enseres de trabajo, y es que la prensa libre le duele al poder que es corrupto, esto me recuerda el acoso a Sor Juana, por la libertad en su pluma, el obispo represor y siniestro de aquel entonces que la acosaba por sus ideas libres y desafiantes al poder decía: "Los demonios habitan en la prensa" para ahogar así la libertad en el pueblo crédulo.

Creer y luchar por las ideas de mi padre era casi suicida, mas sin embargo cuando en entremesa platicaba con nosotros sobre México, sobre cuestiones históricas de la Patria, nos inducía y motivaba a seguir en la lucha por la verdad y la justicia. Solía decirnos, si tienes estas dos poderosas razones ganarás cualquier batalla por dispareja que sea, la verdad y la justicia se imponen porque hay un orden que está más allá de la mano del hombre o la mujer en toda la extensión de la palabra. Lo más importante de la vida es ser valiente para defender los valores esenciales del ser humano y de las comunidades, a quien servimos, la gente es lo más importante.

1947/ Heriberto Deándar Amador; como Presidente Municipal de Nuevo Laredo



Antigua edificio de El Mañana, la casa familiar a la derecha.

El periodismo en esencia es, decía, fomentar la evolución del ser pensante y estimularle el entendimiento, la razón y el coraje para defender los valores humanistas. "El Mañana", el periódico que va con el pueblo, que desde 1932 mi padre lo bautizó con ese subtítulo, que todavía hasta la fecha lo ostenta con orgullo, hace el trabajo encomendado por su fundador, es el periodismo que mi padre deseaba se continuara a través de las generaciones, y que practicamos con el valor que marcó en nuestros corazones, con el honor, la dignidad, el orgullo, el privilegio de ser su progenie.

Heriberto Deándar Amador, hombre de corazón valiente, estamos siguiendo tu huella que siempre creímos con fe en tu camino, difícil pero verdadero, caminemos pues con donaire y alegría por difícil que sean las circunstancias hacia la evolución del ser humano a niveles superiores de conciencia porque esto, "lo sabemos": es el significado real de la existencia. Estamos cumpliendo o ampliando tu misión, eso la historia o nuestros hijos lo juzgarán. La intención está marcada en letras de molde en tu periódico que realmente está y estará con su pueblo, mientras tu sangre fluya por nuestras venas y la de las próximas generaciones.


Con los pies en la tierra y la mente en el infinito. La semilla del bien siempre fructifica y fortalece el espíritu
Ninfa Deándar Martínez


A mi Padre,

La vida pierde sentido si no se respira libertad, si no valoramos y defendemos hasta con la propia vida, si fuere necesario, los valores esenciales, como pilares del humanismo, es el único camino, siempre lo ha sido y siempre lo será para darle sentido correcto a la existencia, a nuestro corto y transitorio andar en este mundo, para sostener y alimentar a través del verbo y en armonía con actitudes la mística de la vida y salvar así al planeta Tierra y a nuestras próximas generaciones del caos que amenaza a la humanidad.

Sin temor a la libertad, al amor, libres y conscientes en la rectitud de pensamiento, libres psicológicamente y desde nuestras entrañas, darnos, vertirnos en un confluir y fluir de cambios, aceptaciones para impulsarnos a la evolución como seres pensantes y contribuir así al significado real de la vida, a través de las rutas del alma y del ser.

Es en la memoria del sentimiento y la razón los recuerdos y ejemplos notables de vida que nos dejaron nuestros antepasados, nos legaron la más bella de las herencias y misión de cómo vivir en plenitud continua y constante y transmitirla con esa entrega que sólo se da cuando nos convertimos en amadores de la vida y de la gente. El Mañana , humanista y liberal, seguirá siempre por el camino de la verdad, por dolorosa y peligrosa que sea en el buen entender que es la verdad la que libera a los pueblos.

Heriberto Deándar Amador, sigues vivo en nosotros, tus hijos y nietos, en cada búsqueda de la verdad en El Mañana, en cada afrenta periodística tus ideas, como ayer, fructifican hoy y se transmiten como fuente cristalina que calma la sed de justicia de tu pueblo.

Heriberto Deándar Amador, presente siempre en la Redacción del periódico El Mañana.

EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx