
En el comunicado, de poco más de un folio de extensión, datado en "las montañas de Colombia" y difundido a través de su página de internet, la guerrilla explica el fin del secuestro como arma política les obliga a derogar la "ley rebelde de 2000" sobre su financiación mediante la toma de rehenes. El secuestro y el tráfico de drogas han sido las dos vías principales de ingresos de las FARC.
También anuncia la puesta en libertad de diez militares y policías, que mantienen cautivos desde hace más de 12 años, y que son sus últimos rehenes uniformados. Las FARC llegaron a tener secuestradas en algunos momentos a más de 50 personas, entre políticos, militares, policías e incluso ciudadanos extranjeros como tres estadounidenses que pretendieron canjear, sin éxito, por medio millar de guerrilleros presos.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha afirmado a través de su cuenta en la red social Twitter que el anuncio de la guerrilla es un "paso importante" en la dirección correcta pero "no suficiente". El Gobierno de Bogotá exige la liberación de todos los rehenes como precondición para entablar unas posibles conversaciones de paz. Y por el lenguaje del comunicado, que opone los "propósitos de reconciliación" de las FARC a la voluntad de "exterminio y arrogancia" del Gobierno parece indicar que aún queda un largo trecho por recorrer.
(Agencias)
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