A un año de la tragedia; ‘nadie escuchó a Federico’


Al llegar al salón, el joven se sentó al lado de la puerta, fuera de las mesas en las que se ubicaron 25 de sus compañeros


El zocalo | 18/01/2018

1
1

Monterrey, NL.- Ese 18 de enero del 2017 habría sucedido como siempre, excepto porque en el clóset de los padres de Federico, junto a otras armas y cajas con balas para la caza, faltaba una pistola .22 y un paquete de municiones.

Al llegar al salón, el joven se sentó al lado de la puerta, fuera de las mesas en las que se ubicaron 25 de sus compañeros. Algunos chicos lo rodearon y algo les mostró en el interior de la mochila negra. No se alcanza a ver si dijo algo.

Cecilia Solís Flores, maestra de planta del noveno grado, entró a las 7:30 horas al aula situada en el tercer piso del edificio, saludó y enseguida inició con un examen sobre la tabla periódica.

Minutos después Miss Cecy, como le llamaban, empezó a recoger los exámenes. Dos chicos que no fueron vinculados al proceso legal se pararon en la puerta y uno pareció unir sus dedos en señal de un arma. Salieron: uno fue al baño, el otro se dirigió a un locker.

De acuerdo a testimonios de los mismos estudiantes del aula, desde una de las mesas, otro de los que estuvo alrededor de Federico minutos antes preguntó: "¿Ya?". El joven lo miró sin responder. Sin ponerse de pie, extendió el arma y la accionó por primera vez. El agresor disparó en la cabeza a dos compañeros y a la maestra, y en el brazo a una alumna más.

"Vi que él me miró", describe esta víctima. De no ser porque atravesó su brazo, otra sería la historia.

La maestra murió el 29 de marzo, y de los dos chicos con disparos en la cabeza, uno quedó con secuelas que dejará atrás con rehabilitación.

El resto de los tiros los dio sin ton ni son y luego contra sí mismo: "Parecía como en trance", dijo uno. "Como si estuviera drogado", apuntó otro.

La autoridad descartó entonces consumo de drogas o medicación.

Lo que sí trascendió es que el chico sufría de depresión grave y asistió con psicólogos, más por su desempeño escolar que por sus emociones distorsionadas. Sin embargo, la autoridad se concretó a hablar de "problemas psicológicos" y atribuyó el detonante de todo a contenidos en internet.

"Sí considero que el uso irresponsable de las redes sociales tuvo que ver en la manera como actuó Federico, pero la cercanía con las armas fue determinante", comenta Javier Sepúlveda, Fiscal en justicia para adolescentes de la Procuraduría estatal, en referencia al arsenal que el padre, aficionado a la caza, tenía en su domicilio.

Aldo Fasci, ex vocero de seguridad del Gobierno estatal en aquellos días, dijo que el muchacho se sentía "triste" por no ser lo popular que él quería.

Para el terapeuta Miguel Villegas, la realidad es más compleja.

"Muy probablemente este chico se vio avasallado por un cúmulo de situaciones que estaba viviendo y nadie lo escuchó y un día se quedó sin palabras, y la única manera que encontró fueron las armas, y la lógica de las armas es matar", agrega el especialista en violencia masculina.

Se sabe que Federico externó emociones, pero no se le escuchó o se le tomó a juego. Sus ex compañeros confirmaron esto: llegó a decir que un día iría a la escuela a desatar un tiroteo. En otro, que vio un documental sobre una masacre en una escuela de Estados Unidos. Incluso en el chat de Facebook del grupo, "Soriana Hiper", y en el de WhatsApp "Neglitoides", Federico avisó que llevaría un arma a la escuela, no sólo un día antes de la tragedia... sino desde octubre del 2016.

Todos alrededor parecían saber de sus perturbaciones, pero nadie lo tomó en serio y algunos hasta lo estimularon el día previo al ataque, en el 2017: "Nos pones en fila como en The Walking Dead y nos vas disparando uno a uno".

Si acaso hubo duda en el joven, ésta se disipó ante los estímulos de esos compañeros. Hay testimonios de que incluso uno de los que le rodearon en su salón lo conminó minutos antes: "Primero le disparas a ella", en alusión a una compañera, "y luego a los demás".

De cuatro compañeros que lo apremiaron para que aquel 18 de enero fuera distinto a otros, dos fueron expulsados y a dos más se les permitió concluir en línea la secundaria.

Los directivos del Colegio Americano del Noreste, que habrían sido alertados de la conducta extraña del joven, declinaron dar entrevista.

Ni los padres de Federico ni sus abogados respondieron a las solicitudes de entrevista para hablar de lo que habría llevado al joven a esta decisión, a fin de difundirlo y evitar una nueva tragedia.

Concluye Villegas: "Aún de manera post mortem, Federico sigue sin ser escuchado".




Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.



Agregar un comentario nuevo




Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$18.00
Venta
$18.70
MINUTO A MINUTO
MÁS COMENTADAS DE HOY
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx