Entre el amor y la ceniza



| 14/02/2018

0
0

No cabe la menor duda de que pocos eventos en la vida provocan más entusiasmo que estar enamorados y ser correspondidos. Sin embargo, ahí están las limitaciones y las debilidades cercanas para derrumbarlas fácilmente, cuando muchas de las relaciones parecen más bien desechables, cuando la pasión nubla la inteligencia, porque el amor, más que atontar, provoca el mayor de los milagros: hacer salir lo mejor de nosotros.  

Desafortunadamente, muchas ocasiones lo que llamamos amor, no lo es. Es simplemente la atracción física, un hecho biológico tan importante, que gracias a éste, la supervivencia del ser humano como especie ha salido adelante. Tenemos mucho que agradecer a este impulso, gracias al cual, usted y yo estamos aquí.

Probablemente es esta atracción y la alegría que hará que los mexicanos gasten aproximadamente 21 mil millones de pesos en este día, para beneplácito de comerciantes y restauranteros, que se han vuelto los principales promotores de esta fecha.

Sin embargo, esta fecha coincide también con el comienzo de la Cuaresma, con una de las celebraciones más concurridas en la Iglesia: la del Miércoles de Ceniza.

En su mensaje de este año, nos invita a que no se enfríe el verdadero amor… que no siempre es el que aparece en la propaganda:

“Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, ‘signo sacramental de nuestra conversión’, que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: ‘Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría’ (24,12).

Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la Pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿Qué formas asumen los falsos profetas?

Son como ‘encantadores de serpientes’, o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.

Otros falsos profetas son esos ‘charlatanes’ que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de ‘usar y tirar’, de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido.

Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es ‘mentiroso y padre de la mentira’ (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre”.

Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.

Acerquémonos pues al verdadero amor, al que nos humaniza, al que conviene y ofrece un mejor futuro a nosotros mismos y a la sociedad. Pero en ello como siempre, usted tiene la última palabra.

 padreleoonardo@hotmail.com





Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.



Agregar un comentario nuevo




Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$17.70
Venta
$18.40
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx