Mirador




20/06/2018
Tekakwitha se llamaba. Su nombre significa ‚??la ordenadora‚?Ě. Ordenadora no en el sentido de ordenar o mandar, sino de poner las cosas en orden.

Pertenec√≠a a la tribu de los mohawk. Eran los tiempos de la evangelizaci√≥n por los jesuitas de los territorios indios del norte de Estados Unidos y sur del Canad√°. Con la Palabra les lleg√≥ a los abor√≠genes la viruela. A los cuatro a√Īos Tekakwitha fue v√≠ctima del mal, y qued√≥ con el rostro marcado para siempre.

Convertida al cristianismo, se volvi√≥ √°ngel guardi√°n para los ni√Īos. ‚??Son mis hijos‚?Ě, dec√≠a; ella, que hab√≠a hecho voto de virginidad perpetua. Los cuidaba con celo maternal; jugaba con ellos; les dec√≠a que la naturaleza -los bosques, los lagos, las monta√Īas- eran en la tierra el reflejo del Dios que est√° en el cielo.

El Mi√©rcoles Santo de 1680 muri√≥ Tekakwitha. En el momento de su muerte su rostro qued√≥ limpio de cicatrices, seg√ļn testimonios de la √©poca.

Tres siglos después el Papa Juan Pablo II la beatificó. El viajero ha estado en el santuario de Auriesville, en Nueva York, donde la memoria de la doncella india es venerada.

¬°Hasta ma√Īana!...