‚??El Colmillo P√ļblico‚??




10/08/2018
Tanto la cr√≠tica como la controversia son y han sido entre otros puntos de opini√≥n consideradas por siempre como parte de la columna vertebral del periodismo nacional, √©stas enfocadas mayormente hacia los personajes que est√°n o que fueron parte titular de alguno de los tres poderes de gobierno, de alguna dependencia p√ļblica; por lo mismo la prensa sobre todo la escrita siempre ha permeado sobre ellos remarc√°ndoles esa mala actuaci√≥n o resultado que de cierto modo afecte a la ciudadan√≠a, acci√≥n que por supuesto o lastima en su imagen o hace reflexionar a ese pol√≠tico o funcionario m√°xime si aspira a un puesto o cargo mayor; uno de lo viejos peri√≥dicos mexicanos que coadyuvaron en otras √©pocas a ser incisivos en esto, en orientar la opini√≥n fue ‚??El Colmillo P√ļblico‚?Ě.

Pero el peri√≥dico ‚??Regeneraci√≥n‚?Ě fue sin lugar a dudas el principal medio comunicativo que logr√≥ conocerse incluso a nivel nacional, esto por marcar a trav√©s de sus l√≠neas ese ‚??desorden‚?Ě auspiciado en la √©poca del Porfiriato, dando pie a que algunos periodistas siguieran su l√≠nea surgiendo as√≠ ‚??El Constitucional‚?Ě, el ‚??Chinaco‚?Ě, ‚??La Guacamaya‚?Ě, ‚??El Antirreeleccionista‚?Ě, ‚??El Diablito Rojo‚?Ě, ‚??Redenci√≥n‚?Ě, ‚??Excelsior‚?Ě, ‚??El Palad√≠n‚?Ě, ‚??El Progreso Latino‚?Ě, entre muchos otros periodistas y publicaciones bajo el mismo perfil de cr√≠tica.

Pero esas gacetas, periódicos, diarios, revistas, toda manifestación escrita eran duramente atacados, perseguidos incluso clausurados sus centros laborales, talleres en donde se originaban; su principal verdugo los mismos funcionarios, políticos, gobierno por no estar de acuerdo en que se les estuvieran marcando sus fallas, sus decisiones, en sí lo que de cierto modo se sabía no beneficiaba a sus gobernados, fuerte actitud que perduró después y por muchas décadas.

Todo este esfuerzo y arriesgue de la prensa de anta√Īo ocasion√≥ que ambos ‚??contendientes‚?Ě entraran en una etapa de maduraci√≥n, en consecuencia la profesionalizaci√≥n para redactar, la selecci√≥n de mentes id√≥neas para trasladar la queja, la cr√≠tica se fueron dando poco a poco, logrando quiz√°s no esa aceptaci√≥n por parte del que recibe el se√Īalamiento, pero s√≠ esa comprensi√≥n de que tienen que existir medios por los cuales el mismo pueblo externe sus inquietudes, su denuncia al agotar todos los alcances posibles.

Queda claro que hoy muchos de los políticos, funcionarios por igual tienen un alto grado de nivel educativo, con infinidad de cursos, diplomados, doctorados incluso han sido partícipes de foros motivacionales, estas academias, disciplinas de cierto modo los redireccionan o los hacen comprender que ese cargo o función que liderean o representan, por ese simple hecho, serán parte de ese juicio periodístico, ciudadano con relación a su actuación, cargo o persona.

Pero esto no quiere decir que a estos personajes no se les tenga cierto respeto, o que a fuerzas tengan que aguantar o ser parte de ese abanico de opiniones que les llega como aire caliente, al ser la misma prensa en todos sus formatos ese regulador siempre basados a lo que la misma sociedad les demande.

Entendible es que cualquier medio de comunicaci√≥n ser√° por siempre ese portavoz de lo que la comunidad pide, ya sea en salud, educaci√≥n, servicios p√ļblicos, ayudas o por qu√© no incluso el remarcar o manifestar esa mala actuaci√≥n de este u otro funcionario, representante, encargado o titular de una direcci√≥n o dependencia gubernamental, al recaer en √©stos al ser los principales responsables de lo que suceda en su √°rea laboral.

Mas sin embargo, lo que est√° sucediendo en la actualidad con el uso libre y desmedido de las redes sociales, medios de comunicaci√≥n electr√≥nicos como el mismo Facebook, que d√≠a a d√≠a se llena de cargas ‚??noticiosas‚?Ě o ‚??informativas‚?Ě a favor o en contra de las actuaciones de cualquier funcionario, dependencia o gobierno y que muchos sin contar con ninguna licencia, registro o autorizaci√≥n de dependencia alguna de gobierno, prensa escrita, radio o televisi√≥n que por igual los contrate o los regule para lo mismo, act√ļan rebasando lo que en cuestiones de bien informar o se√Īalar se acostumbra.

No se trata de indicar que esta nueva modalidad est√© mal, o que no funcione, al saberse que la tecnolog√≠a es la puntera en esta √©poca moderna para llegar a millones y millones de personas, lo que se cuestiona es que en su mayor√≠a no tienen una fuente informativa ver√≠dica, cre√≠ble de donde se origin√≥ para externar el comentario, noticia, al ser meras suposiciones o creencias de que as√≠ sucedi√≥, dando paso a comentarios dudosos mismos que al ser retransmitidos entre sus receptores, desafortunadamente toman esa fuerza de ‚??cre√≠ble‚?Ě.

Por supuesto que a lo largo y ancho de M√©xico existieron peri√≥dicos de oposici√≥n, periodistas precursores, periodistas revolucionarios, todos √©stos que formaron con sus comentarios esa l√≠nea, esa manera de manejar la informaci√≥n, √©stos bien o mal, sirvieron para que esa profesi√≥n se fuera perfeccionando; muchos de √©stos padecieron al ser los principales se√Īaladores de la dictadura al menos porfirista, de malos funcionarios, entre ellos se podr√≠an mencionar a Luis Gonz√°lez de ‚??El Explorador‚?Ě de Morelia; Filomeno Mata de ‚??El Diario del Hogar‚?Ě de la Ciudad de M√©xico; Daniel Cabrera de ‚??El Hijo del Ahuizote‚?Ě Ciudad de M√©xico; Jos√© Ferrel de ‚??El Dem√≥crata‚?Ě de Sinaloa, o Paulino Mart√≠nez de ‚??La Voz de Ju√°rez‚?Ě de Coahuila.

Ojal√° que alg√ļn d√≠a las redes sociales, o todo espacio en donde de cierto modo se transmita una noticia, cr√≠tica, opini√≥n o inclusive se exhiba un hecho que impacte de cierto modo a la sociedad, cuenten con ese sello, permiso o categor√≠a de cre√≠ble, que por igual esos personajes que de un forma independiente se dedican a tomar estas tareas, sean por alguna autoridad regulados para que sus actos cuenten ahora s√≠ con ese soporte de credibilidad, en consecuencia se beneficien al reconocerles su personalidad period√≠stica.

Ojal√° que alg√ļn d√≠a los verdaderos reporteros, periodistas, due√Īos de concesiones de prensa escrita, radio, televisi√≥n, inclusive los transmitidos por las distintas redes sociales debidamente identificados y registrados ante la autoridad que los regula, y a trav√©s de sus gremios sindicales, agrupamientos, juntos comiencen a crear un reglamento, ordenamiento que de cierto modo estipule las caracter√≠sticas y obligaciones del que pretenda difundir informaci√≥n de cualesquier tipo por medios electr√≥nicos.

Ojal√° que alg√ļn d√≠a los verdaderos medios de comunicaci√≥n reconozcan el valor, el arrojo de esos peri√≥dicos de oposici√≥n, de esos periodistas precursores, de esos periodistas revolucionarios de anta√Īo que juntos con sus actos lograron establecer los cimientos en donde hoy se apoyan las nuevas generaciones; as√≠ reconocerles que su lucha, su sacrificio por defender su profesi√≥n period√≠stica no fue ni ser√° nunca en vano.