Mirador




19/09/2018
SONETO CON HERIDA

Deja rodar mi corazón. Va ciego

y con la muerte a cuestas. Anda, deja

que si la vida madre se le aleja

la busque a tientas como niño en ruego.

Está al caer el hombre ya sin fuego.

Sólo le queda una memoria añeja

y un canto antiguo convertido en queja.

Aquí me tienes. Mira: a ti me entrego

todo atado y de todo desatado,

vestido en desnudez y sin orgullo.

Huérfano de mí mismo, ya he borrado

mi nombre de la tierra. Aquí concluyo.

Herido el corazón de lado a lado

quiere dormir junto a la paz del tuyo.

AFA.