Comprando en el supermercado



| 22/09/2018

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Hoy quiero compartir contigo algunos puntos importantes relacionados con compras en el supermercado.

Pues bien, como de costumbre... toma tu café y comencemos.

Imagina que estás parado en un gran estante de productos y de repente te preguntas: ¿Vale lo mismo el jabón de 2 kilos, que dos de 1,000 gramos de la misma marca? Esta comparación puede servir para que ahorremos o paguemos más y eso es una estrategia detrás de las promociones. Todos los supermercados tienen un plan estratégico y lo aplican de manera diaria. Esta estrategia de mercadeo es conocida como anclaje.

Por ejemplo, toma un producto que pesa 4 kilos, por ejemplo, en jabón para lavar ropa. Compara dos referencias cada una de 2 kilos de la misma marca, y puede pasar lo siguiente: que el de 4 kilos vale más que sumar los precios de los dos que pesan 2 kilos. En otras palabras, el tamaño sí importa, y en este caso, es mejor llevar los dos de empaque pequeño.

Por eso, puedes ver un producto de $260 pesos y al lado dos de la misma marca, pero que juntos pesan lo mismo y que valen $230 pesos. Justo detrás hay otro jabón de ropa por $300. Procederás a comprar los dos de $230 y que pensarás “Ok, esta es la marca que me gusta y al final pagaré eso en la tarjeta de crédito” y cuando pagues habrás olvidado esa compra y ya no tendrá sentido la decisión que tomaste en su momento.

Pon atención a lo siguiente, la razón de este comportamiento irracional es el fenómeno conocido como… anclaje. Que no es más que la tendencia que tenemos las personas a depender demasiado de la primera pieza de información que se ofrece (el ancla) cuando toman decisiones. El anclaje se produce cuando las personas utilizan una pieza inicial de información para hacer juicios después sobre qué es lo que “más nos conviene”.

¿Alguna vez has notado al entrar a una tienda las primeras cosas que ves están bien organizadas y muestran el precio más caro de la mercancía nueva y el resto de los artículos están en la parte trasera de la tienda? Esa es otra demostración del anclaje.

En general, el mecanismo de la promoción apunta a por lo menos tres temas para toda tienda: salir de inventarios, obtener liquidez y posicionar mejor la marca. Muchas veces se prefiere sacrificar la ganancia unitaria para acentuarla en la salida de volúmenes mayores. En el caso de colecciones pasadas o productos perecederos, resulta más rentable incluso ofrecer la mercancía a menos precio que perder del todo la inversión hecha y aparte de eso gastar en bodegaje.

Esto es diferente a la publicidad, que se utiliza típicamente para construir la imagen de una marca y su personalidad en el tiempo. Especialmente con los consumidores, las técnicas de promoción de ventas son particularmente eficaces para fomentar el cambio de marca y juicio de los nuevos productos. Las promociones comerciales se eligen a menudo para reforzar rápidamente su distribución entre los mayoristas y los minoristas.

Pero independientemente de esta técnica gancho y que muchas veces nos hace pensar sobre lo que debemos de comprar en el súper, es importante que:

1. Llevemos una lista de compras en específico.

2. Es mucho mejor buscar ofertas en distintos supermercados.

3. Si tienes cupones, aprende a usarlos.

4. Sí, aunque no te gusten los números piensa sobre lo que más te conviene realmente.

Recuerda que en algunos tipos de tienda, encuentras ofertas sensacionales, y te llevas a mayoreo, pero… al final. No es lo que realmente necesitabas, te acabaste el dinero, y ya no te alcanzó para comprar lo que sí debiste de haber comprado. ¿No te ha pasado, que te preguntas... en qué me gasté el dinero? Y sólo llevo, latas y papel. Y aunque según nosotros ahorramos, realmente fuimos víctimas de nuestra propia falta de organización, las tiendas sólo colocan las ofertas, al final nosotros somos los que decidimos qué compramos, nadie más. Tenemos como lo comenté en artículos anteriores, dominio propio, paciencia, inteligencia emocional financiera.

“Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus rebaños, Porque las riquezas no duran para siempre”. Proverbios 27:23.

¡Hasta pronto!

* Instructor Financiero - Cultura Financiera

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Instagram: finanzasapruebadecaos





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