‚??El rostro de un rey‚??




09/11/2018

El rey de los bosques mexicanos es el jaguar. Lo tenemos que proteger, de lo contrario corremos el riesgo de perder nuestros bosques. Imagínense un mundo sin bosques, no habría vida... Son los árboles los que transforman el dióxido de carbono en oxígeno. Cada árbol produce unos siete litros de oxígeno por hora. Basta con abrazar uno y cerrar los ojos para que el estrés desaparezca.

Gracias a los bosques, a las selvas, a los árboles y a toda la naturaleza, todavía quedan en el mundo alrededor de 50 mil jaguares (la mayoría en Brasil). Aquí en México, si nos adentramos en la Selva Lacandona, en medio del "Desierto de la Soledad", encontraremos algunas etnias indígenas de los pocos muy pocos habitantes tzotziles y lacandones que todavía sobreviven y luchan por preservar sus usos y costumbres, entre ellas la conservación de los jaguares.

¬ŅPor qu√© hablar de los jaguares en estos momentos tan aciagos de nuestro pa√≠s? Porque nos encontramos en pleno Mes del Jaguar. Desde el 1o. hasta el 30 de noviembre se organizar√°n eventos p√ļblicos y privados, festivales infantiles, teatro, exposiciones, cenas de gala y foros, cuyo √ļnico objetivo es recaudar fondos para la conservaci√≥n de jaguares en M√©xico (ver programa en www.mesdeljaguar.com). Sin imagin√°rmelo y gracias a Diana Friedeberg, directora de la Organizaci√≥n Panthera M√©xico, me he enamorado de los jaguares. Antes me eran indiferentes y no conoc√≠a nada de todos los riesgos a los que se enfrentan. Ahora me inspiran, me intrigan y me preocupa su destino. Por ello, el martes por la noche fui entusiasmada al maravilloso Museo Rivas Mercado a la inauguraci√≥n de la exposici√≥n bautizada con el nombre de ‚??El rostro de un rey‚?Ě.

La casona del arquitecto Antonio Rivas Mercado se veía espectacular en la noche, toda alumbrada y adornada con las 300 máscaras de jaguar intervenidas por artesanos mexicanos, gracias a la iniciativa de la Organización Panthera México, junto con Fonart, para invitar a los grupos indígenas a pintar historias de los usos y costumbres de su relación con los jaguares. Todas eran bellísimas. Por mi parte no dejaba de tomar fotos y más fotos a estas verdaderas obras de arte, muchas de ellas intervenidas por artistas de Guerrero, de Chiapas y Oaxaca.

No sab√≠a qu√© admirar m√°s, si los acabados de la Casa Rivas Mercado, los mosaicos con figuras caprichosas del siglo XIX, sus columnas de cantera, la escalera de madera de estilo mud√©jar, los mascarones que simulan g√°rgolas, su terraza abierta donde se pueden apreciar, a lo lejos, cinco siglos de arquitectura de la ciudad o la serie de trece esculturas de jaguares intervenidas por artistas pl√°sticos de renombre como Pedro Friedeberg, Boris Viskin, Javier Are√°n, Javier Pel√°ez, Nicol√°s Guzm√°n, H√©ctor Falc√≥n, Barry Wolfryd, Miguel √Āngel Cordera, Raymundo Sesma, Jorge Tellaeche, Ren√© Almanza y Cisco Jim√©nez, creadas especialmente para la inauguraci√≥n.

Lo m√°s llamativo de la noche de la inauguraci√≥n fue la presencia de las mojigangas de jaguares tra√≠das desde San Miguel de Allende para darles la bienvenida a los invitados. Las mojigangas, con su enorme cabeza de jaguar hecha en papel mach√©, bailaban gracias a los movimientos de tres personas ocultas bajo una tela estampada de jaguar al ritmo de la m√ļsica con un feeling selv√°tico. Entre estas figuras tan art√≠sticas de pronto descubr√≠ nada menos que al pintor mexicano Pedro Friedeberg, perfectamente bien trajeado. Como si hubiera sido impulsada por un resorte gigante, de inmediato fui a saludarlo y a felicitarlo por su escultura del jaguar en cuyo lomo el artista coloc√≥ dos sillitas doradas, las cuales hacen juego con las enormes garras del felino. Est√° tan acostumbrado a los elogios, que se limit√≥ a sonre√≠rme con una expresi√≥n entre modesta y orgullosa. Se ve√≠a feliz entre tantos jaguares.

El s√°bado se llevar√° a cabo la ‚??Mascarada Jaguar‚?Ě, es decir la Noche de Gala, en el Casino Espa√Īol. All√≠ se subastar√°n las 13 esculturas de jaguar y se regalar√° a cada invitado una m√°scara intervenida. Por √ļltimo, falta mencionar ‚??La jaguarada‚?Ě, que ser√° el fin de semana del 16 al 18 de noviembre en San Miguel de Allende, en donde se presentar√° una obra de teatro, una exhibici√≥n de fotos y un mural intervenido por un artista.

Protejamos nuestros bosques, √°rboles y a estos maravillosos felinos, apoyando al Mes del Jaguar.

gloaezatovar@yahoo.com