Mirador




27/11/2018

El agua de la lluvia de abril parecía otra agua, pero era la misma agua de todas las lluvias de abril.

El sol de mayo parecía otro sol, pero era el mismo sol de todos los mayos.

La tierra, la eterna tierra, parecía otra tierra, pero era la misma tierra, la misma eterna tierra.

Igual sucede con las hojas del nogal, éstas que ahora estoy mirando caer a través de la ventana que da al huerto. Parecen otras hojas las de este año, pero son las mismas hojas de todos los años. Con su memoria vegetal recuerdan la lluvia de este abril, el sol de este mayo, la tierra que las nutrió, pero no recuerdan las lluvias de otros abriles, los soles de otros mayos, ni saben que la tierra que les dio la vida es la misma tierra que ha dado todas las vidas.

Igual sucede con estas otras criaturas que somos los humanos. Recordamos la lluvia, el sol, la tierra de esta vida, pero no recordamos la tierra, ni los soles ni las lluvias de otras vidas. Estas hojas caídas del nogal ¿son otras hojas o son las mismas hojas? Estos hombres que somos ¿somos otros hombres o somos los mismos hombres?

¡Hasta mañana!...