Consumen llamas todos sus sueños


Los gritos de los nios despiertan a toda la familia y alcanzan a salir de la casa sin lesiones graves, antes de que el fuego la envolviera por completo



09/12/2018
??Se me incendió mi casa y no quedó nada. Escuché los gritos de los niños y corrí por ellos, alcanzamos a salir?, expresó Rosa Reyes Reyes, quien sufrió la madrugada de ayer la pérdida total de su hogar.

Ella junto a sus tres hijos, todos menores de edad, perdieron su ropa, calzado, juguetes y sus libros escolares, pues estaban junto a la cama en la que dormían los dos niños mayores de 8 y 12 años.

Rosa y su familia habitaban la parte alta de una vivienda compuesta por dos pequeños cuartos, uno de ellos dividido como cocina-comedor y habitación de los niños, justo donde comenzó el incendio.

??Estaba encendido el calentador e hizo corto, pero estaba muy cerca de la cama y se hizo el fuego rápidamente. Por el humo el niño de 8 años y la niña de 12 comenzaron a gritar, fue como nos dimos cuenta y pudimos salir. La más pequeña de 4 años, dormía conmigo?, agregó.

Rosa busca el apoyo de la comunidad ya que requieren de ropa invernal. Para los padres, también sin pertenencias, la prioridad son los niños, quienes afortunadamente no sufrieron consecuencias a la salud tras inhalar el dióxido o monóxido de carbono desprendido del incendio.

Actualmente se encuentran en la casa de un familiar a un costado de donde ocurrió el siniestro, en la colonia Voluntad y Trabajo, calle Viena 937.

Quienes deseen apoyar a esta familia pueden acudir al domicilio antes mencionado o llamar al teléfono celular 867- 220-2152.