Roma




16/12/2018
La manera en que funciona la mente humana es algo realmente maravilloso. Simplemente el hecho de cómo cada percepción sensorial, que es algo físico, tenga la habilidad de conectarse y de crear algo tan etéreo como los son las emociones es algo que la ciencia aun no logra explicar del todo. Para las personas comunes y corrientes resulta muy difícil hacer una conexión racional de nuestras emociones con los estímulos externos que las provocan; lo verdaderamente fascinante es que nunca esta conexión nunca es difícil para nuestra memoria emocional. Incluso cuando nuestra memoria cognitiva empieza a fallar, nuestra memoria emocional permanece. Podemos olvidar cosas que sucedieron, pero no podemos olvidar como nos hicieron sentir.

¿Como pueden eventos ocurridos en la historia personal de un individuo afectar la memoria emocional colectiva? Esa es la principal pregunta que me dejó ??Roma? (Dir. Alfonso Cuarón, 2018), el trabajo más reciente del director mexicano, quien después de haber ganado todo el prestigio que un cineasta pudiera desear alrededor del mundo, vuelve a su país natal para contar la historia más personal de toda su filmografía. Basada en sus memorias de la infancia, cuenta la historia deun año en la vida Cleo (Yalitza Aparicio), la sirvienta y niñera de una familia de clase media alta en la ciudad de México a principios de los años ??70, la cual se ve afectada tanto por los conflictos familiares como por el turbulento ambiente político.

??Esta película, Libo, es el producto de mi inmenso amor a ti, a mi familia y a mi país México, los amo? ?? palabras que Alfonso Cuarón pronunciara en su discurso de agradecimiento al ganar el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia a mediados de este año; Libo, es el nombre de la mujer que lo crio durante su infancia, y en quien basó el personaje de Cleo. Esta película está hecha de tal manera que nos permite sentir ese amor del que habla, sin necesidad de que hubiese sido declarado.

Todo en ??Roma? tiene una razón de ser y contribuye a que una historia personal se vuelva universal. Desde los elementos y técnicas cinematográficas que toma prestadas del cine clásico italiano y japonés, el tono en blanco y negro, el uso de actores sin experiencia, y sobre todo la mezcla de sonidos van dirigidos a desencadenar las más básicas emociones en la memoria colectiva. Quien quiera que acuse a esta película de ser lenta o demasiado contemplativa no entiende nada del poder de lo simple y cotidiano para crear un apego.

Magistralmente Cuarón usa las técnicas aprendidas del cine clásico japonés para exponer el ambiente alrededor de los personajes, ponernos en un lugar en vez de con una persona, ya que su intención es darnos la oportunidad de poder sentir las escenas no solo atestiguarlas visualmente. El hecho de que este en blanco y negro también convierte a la película y las situaciones en un lienzo para que cada espectador experimente las emociones que su propia memoria emocional le evoque, en vez de decirnos como es que debemos sentirnos con distintos colores y tonos.

Por otra parte, toma en cuenta que la memoria no solo se construye a través de lo visual, sino del resto de los sentidos. Es por eso que le da una importancia significativa a los sonidos: el bullicio de la calle, los ruidos cotidianos de la casa, los ladridos de perros, el canto de los pájaros, los vendedores en todas partes; todo aquel que haya vivido en cualquier parte de México y en cualquier época puede reconocer la mayoría de estos sonidos, e inevitablemente sentir una conexión inmediata.

Estos aspectos técnicos son lo que ayudan a crear esta conexión personal de cada espectador con el escenario en que transcurre esta historia; ayudan a llevarnos a esa época como si fueran el aquí y el ahora. Nos hace sentir esos recuerdos cotidianos como propios. Es este también, creo yo, el secreto de que tanta gente en otras partes del mundo haya podido conectar tan bien con una historia tan personal, y tan de un lugar y un tiempo. Gente que nunca ha vivido en México, ni está familiarizada con su cultura, con esta película puede crear un recuerdo nuevo, con imágenes y sonidos que perduraran en su memoria emocional.

En el aspecto humano, la conexión que logra que hagamos con los personajes y su historia en particular se logra gracias a la naturalidad con la que se comportan. En el caso de la actriz protagonista Yalitza Aparicio, quien no había actuado nunca antes de esta película, esta circunstancia fue la que más pudo aprovechar el director, ya que le permitió sacar de ella un rango de emociones en su versión más pura y visceral.

Incluso el título ??Roma? tiene una razón de ser, mas allá de que sea el nombre del barrio donde sucede la historia. ??Roma? es una palabra bifronte, pues al leerse en el sentido contrario dice ??Amor?, y en esta película cada imagen, cada sonido y cada expresión están impregnados de él. Mediante este retrato tan personal Cuarón muestra este amor hacia México, pero sin dejar de mostrarlo como es, sin dejar de puntualizar sus defectos, e incluso de denunciarlos. Un amor verdadero, crudo y sin adornos.