09/07/2017

0
0
En voz alta…

La de México en el G 20, una participación intrascendente e inadvertida


Pedro Chapa Salinas

Desde siempre me ha asaltado la duda sobre nuestro papel en el grupo de los 20 como nación. Si bien tenemos más de treinta años intentando, si éxito, salir del subdesarrollo, nuestra inclusión en esta exclusiva lista de países industrializados nos obliga por lo menos a estar a la altura de los demás integrantes no sólo en el tema financiero y económico, el cual nos ubica al final de la lista, sino en temas fundamentales como democracia, estado de Derecho, educación, salud, seguridad, y derechos humanos, en los que no sólo estamos reprobados, sino en los cuales estamos viviendo –hoy por hoy- una degradación y un retroceso monumental.

En medio de una tumultuosa demostración de inconformidad en contra del capitalismo y la globalización, Hamburgo, Alemania, fue sede de la edición 2017 de la cumbre más importante a nivel mundial en cuanto al desarrollo económico de países industrializados y emergentes se refiere. Mientras la interferencia rusa en las elecciones de Estados Unidos de Norteamérica fue el tema que acaparara toda la atención del mundo entero, la cooperación en comercio y contra el calentamiento global fueron temas que pasaron desapercibidos, o más bien, debido a la animadversión del presidente gringo sobre el particular, el cambio climático fue dejado fuera de la agenda.

México por su lado, en uno de sus peores momentos en cuanto a estabilidad dentro de todos los ámbitos imaginables, asistió a la cumbre con el único interés de salvar su pellejo en el tema del intercambio comercial con nuestros vecinos del norte. Así pues, vimos a un Peña Nieto empequeñecido, no sólo por la estatura física de su persona, sino por la carencia de estatura per-se digna de nuestra representación como nación.

La reunión con su homólogo gringo fue “pullaside” o sea informal, la cual duró apenas 20 minutos, y de la cual lo único rescatable –quizá—fue lo anecdótico del “murmullo”, como lo definió Peña, sobre la respuesta de Trump a pregunta expresa de si México pagaría por el muro. “Absolutely” contestó clara y rotundamente el ocupante de la Casa Blanca, a lo que ni el aprendiz de canciller Luis Videgaray, ni el presidente mexicano escucharon o no quieren aceptar que lo hicieron.

Así las cosas, nuestra participación en la cumbre del G 20 resultó un completo despropósito, pasamos del “mexican moment” a la vergüenza de la negación, hicimos como que no escuchamos, no dijimos nada, nada aportamos a la mesa, y de regreso a México llega un mandatario sin pena ni gloria, con la cola entre las patas.

Adendum: Aunque sabemos que el respeto no es una palabra, mucho menos una acción de la que Trump haga gala, una majadería resultó la interposición de la hija del magnate convertido en presidente, Ivanka Trump que, por una ausencia momentánea del ocupante de la Casa Blanca, fue impuesta por la comitiva estadounidense como sustituto dentro de una reunión oficial de la cumbre más importante del mundo.

Nada mal para una diseñadora de modas sin más mérito que ser hija de papi. Pero una mentada para los líderes mundiales ahí presentes, y aún más para el pueblo estadounidense.




Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$16.70
Venta
$17.20
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx