PERFIL
ANTERIORES
12/10/2017
21/09/2017
14/09/2017
31/08/2017
27/07/2017
06/07/2017
14/09/2017

1
0
Aventuras del Mantarraya

Margaritas Ranch


Óscar Leal



Cómo entender al destino, si apenas un par de horas antes un invite a pescar nos coloca justo a 27 millas sobre la carretera 359, de Laredo, Texas, colindante con el poblado de Oilton, arribamos a una docena de acres, las cuales han bautizado como “Margaritas Ranch”, ahí sus propietarios han decidido inmortalizar esas tierras utilizando el nombre de su pequeña hija.

Tras un emotivo recibimiento la familia Esquivel(Gaby y Pepe), cargados de una franca sonrisa, tras ofrecernos una silla nos hacen sentir como en casa, de inmediato la charla fluye como cascada, lo cual te hace comprender que las visitas de los sábados al rancho, más que rutinarias en busca de descanso citadino, resaltan el compromiso y esfuerzo que requieren la manutención de una docena de vacas; en esas tierras fértiles es necesario compensar su dieta de pastura con la quema de nopal. 

Las mejoras de la casona y el cuidado del entorno, nos dejan muy en claro que tanta dedicación es sólo muestra del amor por ese pedazo de tierra, el cual a escasos metros cuenta con una modesta presa, paso seguido, después de colocar una buena porción de leña en el asador y poner al punto unos cortes de carne, nos brindaron el tiempo suficiente para disfrutar de un buen taco y esperar bajo el tejaban el tan preciado ocaso del sol.

Conocido como el mejor momento para visitar la presa y aventurarnos en busca de capturas, con una tercia de cañas y las mejores de las actitudes presentes desde la orilla, por igual grandes y chicos, hombres y mujeres fuimos turnando las cañas, las aguas espejeadas al primer lance con un señuelo de superficie en forma de ratón, “PPPOOOMM” rompen con el silencio de las aguas, con un promedio de cuatro libras de puro musculo un big bass (lobina verde) dando un par de brincos impresionantes (en franca postura por salvar su vida) sobre la superficie, antes de ser acercado por un servidor a la orilla, eso nos brindó la mejor adrenalina.

Uno más mordió el señuelo de Pepe, a un par de metros de la orilla, sin mostrarse derrotado, el pez al sentir el anzuelo saco líneas del carrete en su intento por escapar dando una digna pelea, antes de ser dominado. Tan fértiles aguas una vez que Gaby y un servidor lanzamos desde diferentes lugares de la presa nuestros señuelos, nos permitieron un enganche en simultaneo, obligándonos a correr para juntarnos a mitad de camino y disfrutar de una excelente foto grupal antes de regresar los peces al agua.

En resumen en esta modesta columna siempre dedicada a este fino deporte, me permito agradecer las atenciones a la familia Esquivel durante mi visita a su rancho, de sobra pude apreciar el cariño que le tienen a ese lugar, por más modesto que parezca, ustedes enaltecen su valor una vez que lo comparten.

Cuéntame tu historia, 

tu ya conoces la mía… 

viajesdepesca@hotmail.com 






Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$17.50
Venta
$18.40
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx