12/09/2018

0
0
Pasadizo secreto

La ‘industria’ del suicidio


Miguel Rodríguez Sosa

Este pasado 10 de septiembre se conmemoró el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, día que como tantos otros pasó desapercibido, en donde tan sólo se dan a conocer estadísticas, se llevan a cabo pláticas, foros, se transmite el mensaje por todos los medios y a nivel mundial, mas sin embargo, todo queda en eso, en un recuerdo, en un recuento, en un repaso, en consecuencia y por lo que se ve, esta fecha tan sólo se utiliza no para atacar el asunto, no para indicar qué es lo que lo está provocando, incrementando, sino únicamente para lamentar, justificar o recordar aquellos seres humanos que se quitaron la vida; es precisamente por eso el que este problema social, de salud, continúa a la alta, al no ponerse más atención a los diferentes factores que lo provocan, que de cierto modo contribuyen como es y ha sido por muchas décadas la “industria” del suicidio.

Uno de esos incitadores, miembros de esa “industria” es el canal YouTube, en donde y a través de éste se enumeran infinidad de casos de suicidios, en donde por igual externa sus distintos métodos, la televisión hoy más abierta que nunca, y la televisión rentada o por cable por igual presentan programas, películas, seriales en donde claramente hacen alusión a ese pensamiento; el cine, esa gran pantalla hoy en día está siendo parte de ese conglomerado incitador, pues no tan sólo en películas de terror, crimen o suspenso se da a entender, sino incluso en cintas animadas que subliminalmente penetran en el subconsciente de los menores de edad que la perciben.

Otro miembro de esa “industria”, que influye y aunque parezca inverosímil, es la combinación de niños con niñas en los centros escolares, aún jóvenes, aún en edad ya adulta en nivel de preparatoria o incluso universidad, pues la carga emocional de pasar por una situación desagradable, llámese burla por algún complejo físico como por igual al errar en el salón de clases en una exposición o frente al grupo, lastima y mucho a ese ser, sea del sexo que sea, el recibir una respuesta negativa, reprobatoria, de rechazo durante el descanso o al acudir a ciertos sitios escolares programados, por supuesto que lesiona, pesa y mucho más fuerte al estar o padecerlo frente al sexo opuesto.

Esta “industria” es la que día a día promueve de cierta forma el que los seres humanos, de todas las edades, razas, sin importar por igual sexo o religión terminen anticipadamente su vida; entonces es cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS), la misma asociación internacional para la prevención del suicidio deben actuar y más enérgicamente sobre todas esas líneas por donde se sugiere, se exhibe y de una manera más que explícita cómo, porqué, cuándo y con qué terminar con su vida.

Los especialistas siempre se han ocupado en descubrir y atender el comportamiento del posible suicida, del que ya lo ha intentado, se ubican tan sólo en su entorno familiar para tomar decisiones, esto al no poder o ser imposible alejar tanta influencia negativa, a esa “industria” que permea en sus pacientes; mas sin embargo en muchos de los casos esos métodos fracasan, al lograr finalmente su objetivo esa persona que estaban atendiendo, y los que lo superan, viven eternamente atormentados, sujetos a medicamentos que terminan haciéndoles más daño, sufriendo de esa farmacodependencia, de esa dosis cada vez más fuerte y necesaria y que al final del día por igual terminan con su vida.

Entonces, mientras no se ataque toda esa negativa influencia, mientras no se regulen a esos medios de comunicación que son tan explícitos, mientras no se cuiden los contenidos en películas, series, programas, novelas, libros, incluso en letras de canciones sobre todo del género rock o similares, que alteran, que incitan, que convierten a ese receptor prácticamente en un zombi, al ser para éstos un rito, casi una religión, y que por lo mismo imitan la temática de la letra, del trama, por supuesto que seguirán recargando toda su energía, su pensamiento de aceptación hacia ese acto como normal o que así tiene que ser.

La Organización Mundial de la Salud refiere que cada cuarenta segundos ocurre un suicidio en el mundo, mas sin embargo los suicidios se manifiestan curiosamente entre la gente que goza de la libertad, cosa contraria, los presos que sobreviven bajo un tormento privativo, sin contacto alguno, sus estadísticas de suicidio curiosamente son ínfimas, entonces es por ahí en donde se debe generar por lo menos un estudio.

En México sí que son o han sido muy sonados los casos de personajes públicos, actores de telenovelas, películas, teatrales, artistas de cualquier género literario, pintores, escultores, entre otros, que se han suicidado, entre ellos se podrían mencionar a la bella Miroslava, Pedro Armendáriz, Lupe Vélez, pero, y los que no tienen nombre público, los que no son conocidos, los que son seres humanos comunes y corrientes, por su puesto que tan sólo son una estadística más, de esos nada se sabe de sus muertes.

La otra “industria” que por igual lesiona y grandemente es la de los medicamentos, drogas que cada vez son más accesibles al público, o que aun con receta son por el paciente abusados, tomados sin medida alguna y cada vez a más grado, provocando el externar síntomas que le generan ver su entorno, la vida, los sucesos de diferente manera, que aunado a ese problema emocional le provocan indudablemente el suicidio; en México se está comenzando a promocionar infinidad de productos de libre venta como son las bebidas energizantes, reguladores del sistema nervioso, pastillas para el sueño, para tratar a niños hiperactivos, entre otros calmantes, mas sin embargo se debe tener mucho cuidado, pues a la larga seguro provocará el depender más y más de este tipo de productos que por igual y ante la ansiedad inciten al suicidio.

Esa línea delgada que poseen esas personas de querer lesionarse, acabar con su vida, no debe ser avivada a través de esta multi “industria”, por lo que es urgente y al saberse de que no se puede acabar y de tajo con el problema, al menos sí disminuirlo, entonces bueno sería atacarlo de raíz, de inicio, por lo mismo alejar, limitar todo lo que de cierto modo influya y negativamente en los seres humanos.

De no hacer nada, de estar conmemorando año con año a través del recuerdo, del sentimiento hacia esa persona, ese ser que en su momento no se hizo nada por él, muy seguramente que las cifras de la OMS se verán disparadas en las próximas décadas, no dudando que de un suicidio cada 40 segundos que se tiene estimado actualmente, se esté pasando a 40 suicidios cada segundo en un tiempo no muy lejano.




Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$17.60
Venta
$18.60
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx