07/10/2018

1
0
Del otro lado

Tortugas mutantes


Jorge Santana

Me pide Bibi Zárate que lea algo sobre el Río Bravo para la exposición de sus alumnos de pintura, la cual lleva el mismo nombre. Vamos a ver qué sale, pues. Pero ¿qué es el Río Bravo para los que aquí vivimos? Es algo que olvidamos, que no tomamos en cuenta, que ahí está, que existe simplemente, que pasa tan desapercibido como el amor cuando se acaba el encanto y la novedad. Resulta que el Río Bravo es el motivo por el cual estamos aquí. Cuando Don Tomás Sánchez en 1755 vio la belleza de ese río, que en aquel entonces no tenía la peste y el color a causa de las descargas negras de COMAPA y las clandestinas, debe haberse enamorado. Al norte del río están las lomas, está Laredo ahora de Texas en alto, ideal para vivir y evitar las inundaciones, y abajo, Laredo, el que dicen es Nuevo, ideal para cosechar y el ganado, con fácil acceso a la ribera cristalina, la unión perfecta de un lado y del otro. Sabrán que no siempre tuvo este color el río, dicen los que dicen, que el color del agua era claro, que podías ver los peces nadar felices, y dicen había muchísimos, podías beber el agua sin ningún temor. Hoy el río es una división, es la frontera natural, la piscina de Trump, un mundo tan distinto de un lado y del otro, mundos tan salvajemente diferentes, aunque traten cada año con un abrazo elitista e insípido entre personas ricachonas de la highsociety, decir que somos uno, pero no, somos dos mundos, los de aquí y los de allá, los de arriba y los abajo dirán algunos, cada uno con sus penas, cada uno con sus alegrías, cada uno con una muy distinta forma de sobrevivir. Pero les contaré algo que quizá no sepan y me parece fascinante. ElBravoen algún momento de su historia, fue navegado por centenares de barcos de vapor, desde playa Bagdad subían y bajaban hasta Del Río, algunos dicen hasta Juárez/El Paso. Durante la guerra entre México y Estados Unidos de 1846, el río fue navegado por la marina estadounidense, transportando armamento y suministros para la guerra, utilizaban barcos de vapor mercantiles que habían sido decomisados para uso bélico. Pero el primer barco de vapor lo trajo Henry Austin, era llamado El Ariel, arribóen 1829 y fue un hit, fue la semilla del boom de barcos de vapor. En 1875 inclusive, el barco de vapor U.S.S. Río Bravo fue comisionado por el gobierno estadounidense para patrullar desde Brownsville a Roma,y así proteger a Gringolandia de los inestables mexicans. Armado con cañones de 30 libras y 48 militares a bordo, el U.S.S. Río Bravo estuvo apenas 5 años en servicio. El transporte en barco de vapor por el Bravo siguió hasta principios de 1900. El gran Bessie fue uno de los últimos. Transportaba hasta 400 toneladas de mercancía o pasajeros. De Brownsville a Laredo en apenas 4 días, con paradas continuas en ranchitos para recoger leña de mezquite que era la gasolina del fuego que alimentaba los hornos. Los barcos iban cargados con mercancía principalmente de Nueva Orleans. Los viajes cuentan eran lentos, tranquilos, se iba como besando el paisaje, despacito, como pidiendo permiso para romper con el vapor estos cielos norteños envidiables. Hoy en día el Río Bravo es navegado únicamente por las molestas lanchas de viento de la BorderPatrol, que suben y bajan paranoicas buscando a algún guatemalteco o mexicano intentando cruzar para trabajar, ya saben gente de mucho peligro para el capitalismo rapaz. El Bravo es también el cementerio de sueños, una gran cripta que se traga la esperanza de los que buscan y creen encontrarán del otro lado, un lugar mejor. Ahora es casa hasta de hipopótamos pues según recientes noticias, una gran familia de hipopótamos fue vista nadando en las aguas del Bravo, hipopótamos fugitivos de un rancho en Zapata Texas. El Bravo temperamental, los que se atreven a cruzarlo, lo hacen con una vara de carrizo, tentando las aguas como si fueran ciegos, si el carrizo es arrebatado por las aguas, eso quiere decir que ahí se encuentra un remolino mortal-succiona humanos. Dicen por ahí que esos remolinos te chupan al fondo del río y te arrojan a veces kilómetros río abajo ya más tieso que pan de 3 días, como si fuera un hoyo negro de esos que descubrió Einstein. Dicen que si tomas agua del Bravo ya nunca te vas de aquí, yo sé que es una metáfora linda, pero hoy en día, con tantos contaminantes, si lo toman, aquí se quedan, de seguro tres metros bajo tierra, o te crecen 2 brazos más o superpoderes o qué sé yo. Y así, querido lector, cuando hacemos fila a pie para cruzar a Gringolandia, vemosal río por las rendijas del barandal de metal, vemos cómo va lento, bueno aparentemente lento, vemos a algunas tortugascuelludasy mutantes nadar alrededor de las columnas que sostienen al puente. Yo veo al río, y puedo ver a los barcos todavía, llenos de maravillas francesas de Nueva Orleans, oliendo a mezquite quemándose, como en una gran contradicción, y el silbato de vez en cuando como broche de oro. Veo a lo que fuimos, queriendo sea otra vez. ç'estla viemoncherlecteurEn fin, así es esto mano, no nos queda de otra. jorgesantana1@gmail.com




Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$18.50
Venta
$19.40
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx