07/12/2018

0
0
Pasadizo secreto

A cinco columnas


Miguel Rodríguez Sosa

Antes de la década de los años ochenta, los distintos medios de comunicación locales llámese radio, televisión o periódico aparte de ser muy escasos, no estaban por decir así actualizados, diferían y mucho de lo que se apreciaba en otras ciudades mexicanas o de las más cercanas norteamericanas; en consecuencia, la radio tan sólo se concretaba a programación doméstica, la televisión por igual no trascendía, el periódico apenas y definía su formato a cinco columnas.

Por lo mismo tanto publicaciones como programaciones en esos distintos enlaces comunicativos tenían una marcada distorsión, falta de seguimiento o reordenamiento en lo que en ellos se plasmaba o transmitía, provocando que el receptor o no entendiera lo que se le trataba de externar, o de plano le perdiera el interés al estarse interrumpiendo continuamente; en el caso de la radio y televisión accionada por el conductor o locutor con constantes intervenciones, y en el impreso, del editor o jefe de redacción al brincarse a la siguiente página la información.

Actualmente la televisión al igual que el periódico han conservado esa ventaja de contar con grandes departamentos que procuran la noticia, en consecuencia, en sus programaciones noticiosas proyectan el primero transmisiones directas o grabadas acompañadas de esa narrativa del locutor o reportero, la fotografía da constancia y fe de que efectivamente lo plasmado en ese periódico concuerda con la nota periodística que la acompaña, surgiendo esa confianza de lo que está viendo.

Mas sin embargo, en muchas de las ocasiones no se genera en algunos de estos medios de comunicación lo que el lector o espectador en realidad quiere ver, saber, así confirmar lo que escuchó de oídos, o de lo que fue testigo, convirtiéndolos tan sólo en esos mudos absorbedores de notas que manipuladamente les hacen llegar como audiencia, esto con la finalidad de justificar, engrandecer o proyectar en la mayoría de los casos a actividades meramente políticas.

La radio localmente y ante esa ausencia de elementos que le permitan la visión de lo que se está narrando, informando o comentando, algunos por lo mismo no generan esa credibilidad, surgiendo esa duda de lo que el conductor o locutor está diciendo, aludiendo, exaltando o manifestando como realizado, y al agregarle esa marcada censura que por “falta de tiempo” restringen esa necesaria, libre y amplia voluntad de expresión del propio pueblo que los escucha, convierte a esos medios comunicativos en entes totalmente inadmisibles.

Estas acciones por supuesto que están creando, generando un fenómeno quizás para estas empresas comunicadoras locales muy lamentable, al verse que hoy en día las audiencias están más atentas a lo que se proyecta en las redes sociales, ya que a través de ellas sí se pueden expresar, en consecuencia ser escuchados, leídos a través del internet, lo delicado, que por eso mismo le están apostando más a lo que ellos mismos como pueblo, como ciudadano están y al momento proyectando, externando libremente, proporcionando rapidez, credibilidad y certeza de lo que se está transmitiendo, ahora sí realmente sucediendo.

Estas negativas acciones por supuesto generan que el factor económico disminuya en dichas empresas, pues al restársele credibilidad, al existir esa pared que bloquea o restringe la participación o voz ciudadana, al marcarse abiertamente en renombrar tan sólo e incisivamente a ese personaje público, político o funcionario y proyectarlo o proyectar sus obras en gran formato y tiempo como excelsas sin poseerlas o serlas, esa falacia y tema repetitivo provoca la ausencia de publicidad, de segmentos comerciales, se ahuyente a ese principal objetivo como es la captación de recursos a través de la programación o noticia novedosa, variable, impactante.

Por esto, tanto los propietarios de estas concesiones, directores, jefes de redacción, de noticieros a nivel local deberían ya considerar el modificar sus formatos informativos en todos sus aspectos, iniciando por cambiar esas acostumbradas, pero ya tan desgastadas estrategias con la finalidad de atraer más clientes, publicidad a sus empresas.

Comenzando por hacer lo que nunca o muy poco se ha intentado, juntar a sus dos principales actores como son el departamento de publicidad con el de redacción, así entender, coordinarse para hacer más llamativo y atractivo ese segmento, sacarle el mayor provecho a eso que se va a publicar.

Por supuesto que se debe actuar y enérgicamente sobre estos dos sectores, ya que de ellos depende que efectivamente se capten nuevos o se mantengan de una forma continua y constante a muchos de los socios comerciales que les han depositado su confianza, por esa fidelidad por siempre manifestada.

Crear esa dinámica, esa coparticipación entre jefes de redacción y jefes de publicidad, así comunicarse, pues cierto es que si se posee una noticia, una nota única y exclusiva que saben atraerá la atención de su público, lo correcto es que en ese mismo espacio se inserte por igual ese aviso publicitario para que se destaque, sea visto por muchos más, generando el gusto o satisfacción del cliente anunciante.

Exigir para lo mismo a su equipo de reporteros el generar noticias distintas a sus más cercanos competidores, al entender que si externan una nota igualita, en el mismo tiempo y con el mismo personaje, redactada, anunciada de la misma manera y repetida cual si fuera “rosario de misa”, da a entender que no se hizo labor reporteril, de investigación, por lo mismo el lector, el captador no le dará ese plus, ese valor al trabajo realizado, en consecuencia pasará desapercibida, siendo por igual ignorada toda publicidad ahí anexada.

Nunca olvidar que la encuesta y la estadística debe ser primordial para conocer a ciencia cierta cómo es que la sociedad está recibiendo en sus hogares, en sus centros de trabajo la labor de comunicación local, así saber cómo es su comportamiento o respuesta ante esta o tal nota, y entender qué fue lo que logró bajar o incrementar la audiencia, la venta.

Los empresarios locales de la radio, televisión y periódicos deben abstenerse de ser esos seguidores o transmisores de lo que ya se plasmó en las redes sociales, en el internet por más novedoso o curioso que sea, procurar mejor sus fuentes periodísticas nacionales o internacionales, fortalecer por igual y bajo una buena investigación y consulta, su propio y novedoso material, ser únicos.

Todo equipo o departamento que tenga a su cargo la responsabilidad de elaborar sus espacios noticiosos, deberán saber que tienen por lo mismo esa gran tarea de imponerse ante los demás, darle a su trabajo más impacto y proyección de lo que se publica incluso en las mismas redes sociales, así reafirmar ante la sociedad, ante sus propios clientes esa credibilidad, esa solvencia informativa, profesional e independiente que se posee como medios noticiosos y comunicativos autorizados.




Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$19.20
Venta
$20.20
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx