El Mañana

lunes, 22 de julio de 2019

Nuevo Laredo 10 mayo, 2019

Abandonaron todo menos a sus hijos

Las mamás migrantes abandonaron todo, excepto a sus hijos, y entre sus brazos están buscando una mejor vida para ellos

ALMA PIÑA / EL MAÑANA

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Por ALMA PIÑA

Nuevo Laredo.- Cada mamá tiene una lucha por el bienestar de sus hijos, mientras unas disfrutarán de regalos y cenas en el Día de las Madres, otras mujeres de distintas nacionalidades y continentes se enfrentan a las barreras del sueño americano.

Tal es el caso de las mamás migrantes que abandonaron todo, excepto a sus hijos, y entre sus brazos están buscando una mejor vida para ellos.

Bruña Ngongia, una mujer originaria del Congo, de 29 años y acompañada de su hija, una bebé de pocos meses de nacida, dijo que ser madre significa una vida de lucha constante, una situación difícil, donde tuvo que escapar al no tener nada que ofrecerle a su hija.

“Es un sufrimiento del cual como madre tuve que escapar, es muy difícil, difícil cuando tu hija depende de ti, y tú no tienes a nadie que te ayude”, comentó Bruña.

Aseguró que a pesar de las circunstancia seguirá con su compromiso de mamá en cuidar de su bebé.

La migrante africana compartió su sentir como madre, mientras alimentaba a su bebé, y estaba reposando en el suelo, junto a otras mujeres migrantes en sus mismas circunstancias.

Desde el sur de América, Evelyn García, de 32 años, originaria de Honduras, y acompañada de sus tres hijos, mencionó que este Día de las Madres no será igual al de años anteriores, cuando podía disfrutarlo con su madre.

“Yo tuve que salir de mi país, todos buscamos una mejor vida, más cuando tienes hijos. Ahora estoy sola con ellos, aún no saben de fechas especiales, pero disfrutaré el día con mis hijos, y haré lo posible para llamarle a mi mamá y que hable con sus nietos”, compartió Evelyn.

Incluso algunas progenitoras mexicanas se enfrentan a esta situación, como Sandra Ramos, de 30 años, oriunda de Tapachula, Chiapas, quien huyó de un matrimonio en el que vivía la violencia, tomó a su hija de 2 años y llegó a Nuevo Laredo con miras a cruzar a Estados Unidos.

“Hoy estaré sola, aun cuando vivía en un hogar violento, mis vecinas me felicitaban en el Día de las Madres, me hacían sentir especial, yo no tengo familia, y aunque otra vez esté sola, este Día de las Madres será un poco triste, pero al menos no viviré con el temor de ser golpeada”, externó Sandra.

Así como ellas, decenas de mujeres migrantes ya sea de África, Rusia, Cuba, Honduras o de México, vivirán un Día de las Madres en lucha por el bienestar de sus familias.