El Mañana

domingo, 23 de febrero de 2020

Nuevo Laredo 17 julio, 2019

Abejas, esperanza de enfermos renales

A sus 80 años, Eliseo Muñoz Gallardo se aplica apiterpia y observa cómo la molestia en sus extremidades desaparece con el veneno de los insectos

APITERAPIA A PACIENTE RENAL ELISEO MUÑÓZ GALLARDO. Por Sandra Jasso. Fotos. Después de tener una vida de gran actividad como maestro de aikido y trabajando en su peluquería, los quistes alojados en sus riñones lo afectaron al grado de dializarse, ahora para aliviar su dolor en las extremidades Eliseo Muñóz Gallardo se aplica apiterpia. La apiterapeuta Alma Gloria García Garza acude a su domicilio hasta dos veces por semana desde hace cuatro semanas y para sorpresa de Don Eliseo de ochenta años cumplidos en enero pasado, su dolor ha disminuido. “Mi problema con los riñones empezó hace más de cuarenta años, me detectaron quistes en ambos y no tenia dolor, el urólogo me dijo que el problema es que uno era muy grande de siete y otros chicos de tres y cinco centímetros, pero que no era grave”, dijo. Tranquilizado por el diagnóstico médico al saber que era quistes de agua y eran inoperables y muy probable eran de nacimiento, el galeno no los considerados graves “Nació con ellos, se va a morir con ellos, no le hacen ningún daño al riñón”, le dijo, continuó con su vida normal. Casado desde hace varias décadas con Rosalba López ahora de setenta y dos años de Tampico, Tamaulipas, el maestro de aikido es apoyado por su esposa que lo dializa cuatro veces al día en su domicilio en Manuel M. Ponce 1334 y sus hijos. Cuenta que el aikido el arte marcial de la paz de origen Japonés lo aprendió desde joven con un maestro de Laredo, Texas y luego asistió a seminarios en Dallas, Texas en exhibiciones de arte de defensa y no de ataque. “Es un arte de defensa y no de agresión, es un arte de amor y paz, si no hay agresión, no se agrede, se practica una técnica de rodarlos como maestro al enseñarlos por treinta años, manifestó. “Empecé con molestias en el estómago y sentía como una pelota, los riñones y otros achaques, fue enviado con una gastroenteróloga y otros estudios, el resultado una gastritis y llevó tratamiento, luego vi a

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Por Sandra Jasso

Después de tener una vida de gran actividad como maestro de aikido y trabajando en su peluquería, los quistes alojados en sus riñones lo afectaron al grado de dializarse. Ahora, para aliviar su dolor en las extremidades, Eliseo Muñoz Gallardo se aplica apiterpia.

La apiterapeuta Alma Gloria García Garza acude a su domicilio hasta dos veces por semana desde hace cuatro semanas y para sorpresa de don Eliseo, de 80 años cumplidos en enero pasado, su dolor ha disminuido.

“Mi problema con los riñones empezó hace más de cuarenta años, me detectaron quistes en ambos y no tenía dolor, el urólogo me dijo que el problema es que uno era muy grande de siete y otros chicos de tres y cinco centímetros, pero que no era grave”, contó.

Tranquilizado por el diagnóstico médico al saber que eran quistes de agua y eran inoperables y muy probable eran de nacimiento, el galeno no los consideró graves.

“Nació con ellos, se va a morir con ellos, no le hacen ningún daño al riñón”, le dijo, y continuó con su vida normal.

Casado desde hace varias décadas con Rosalba López ahora de 72 años, de Tampico, Tamaulipas, el maestro de aikido es apoyado por su esposa que lo dializa cuatro veces al día en su domicilio en Manuel M. Ponce 1334, y sus hijos.

Comentó que el aikido, el arte marcial de la paz de origen japonés, lo aprendió desde joven con un maestro de Laredo, Texas, y luego asistió a seminarios en Dallas, Texas, en exhibiciones de arte de defensa y no de ataque.

“Es un arte de defensa y no de agresión, es un arte de amor y paz, si no hay agresión, no se agrede, se practica una técnica de rodarlos como maestro al enseñarlos por treinta años.

“Empecé con molestias en el estómago y sentía como una pelota, los riñones y otros achaques, fui enviado con una gastroenteróloga y otros estudios, el resultado una gastritis y llevo tratamiento, luego vi al nefrólogo y me dijo que los quistes estaban grandes y estaban afectando el riñón”, manifestó.

Para entonces ya tenía una función renal de 80 por ciento, pero la afectación llegó a tal grado que sólo funcionaban un 7 por ciento y la creatinina y urea se elevó y tuvo que empezar con las diálisis en noviembre del 2017, por medio de un amigo se entera del tratamiento con las abejas.
Empecé a visitarlo y su mejoría es notable, comentó la apiterapeuta al momento de aplicar los aguijones en el cuerpo de don Eliseo en la espalda, donde se ubican los riñones, vientre, rodillas, pies y tobillos.

Sus piernas adormecidas no le permiten caminar, confesó que empieza a tambalearse si permanece mucho tiempo de pie, contrario a lo que solía hacer mientras desempeñaba su trabajo en la peluquería parado detrás del cliente realizando los cortes de cabello.

“Orino bien, a veces no siento las piernas ni las plantas de los pies, sólo piquetes y duele, al principio de las diálisis se me hinchó una pierna, me aplican en los tobillos y se me ha mejorado y disminuido el dolor”, afirmó don Eliseo.

Sin pensarlo, dijo que la apiterapia la recomienda para otros pacientes que sufren de dolor por distintos padecimientos y tener mejor calidad de vida.
El veneno secretado de los insectos es bombeado por las lancetas extraídas de las abejas casi sin dolor, es la misma apitoxina que al entrar en el cuerpo del paciente hace maravillas y empieza a eliminar las dolencias constantes de don Eliseo.

“Tengo la peluquería aquí en mi casa y hablo con mis clientes y tardo una hora cortando el cabello, me ayudan así en lo económico, pero me canso y no aguanto los pies, siento las piernas como chicle, espero mejorar más con este tratamiento”, finalizó con una sonrisa el señor Muñoz Gallardo.

De semblante sereno, voz pausada y amable, don Eliseo, originario de Candela, Coahuila, se deja conducir por su esposa y vuelve a sentarse en el sillón y acomoda la sonda que sale de su vientre, su vida cambió sí, pero la apitoxina de los pequeños insectos alados hace lo suyo y se despide.

Como complemento se consume el polen, la miel, jalea real, pan de abeja y propóleos, estimulando la cura de las enfermedades.

Otras enfermedades que pueden ser tratadas son la hepatitis, reumas, fibromialgia, alergias, asma, padecimientos como la ansiedad y depresión en niños jóvenes y adultos, sin molestias.


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