El Mañana de Nuevo Laredo

6 julio, 2020

Acusa de negligentes a personal de asilo por muerte de ancianos




Evangelina R. Martínez murió el pasado 1 de julio de COVID 19 y para sus familiares, su muerte pudo evitarse de no ser por la negligencia de enfermeras

Por Francisco Díaz


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LAREDO, TX.- Evangelina R. Martínez murió el pasado 1 de julio de COVID 19 y para sus familiares, su muerte pudo evitarse de no ser por la negligencia de enfermeras del asilo Regent Care Center que no la atendieron de una tos que duró más de tres semanas.

Evangelina tenía 78 años y cinco meses de estar internada en el asilo ubicado en 7001 McPherson Road, convirtiéndose en la primera muerte en Laredo de un residente de un lugar donde cuidan a los adultos mayores.

Bertha Reyes, ex oficial de la ley y hermana de Evangelina R. Martínez, dijo que ella hablaba con Eva casi a diario y desde tres semanas antes de su muerte, se le escuchaba muy mal.

“Tenía una tos que no paraba, le dije que le dijera a las enfermeras que la atendieran o que la reportaran con el doctor pero me dijo que yo les dijera porque a ella no le hacían caso”, indicó.

Reyes mencionó que habló por teléfono con la enfermera Amelia Espinoza, encargada del turno de la mañana y con la enfermera de apellido López, que está en el turno de la noche y ninguna le comunicó nada al médico para que la revisara hasta el día en que murió.

Refirió que su hermana ya ni siquiera podía hablar por la terrible tos que tenía y cuatro día antes de fallecer le dijo por teléfono que ya traía sangre en su flema.

Bertha refirió que un día antes de la muerte de su hermana le llamó una supervisora de nombre Mónica Herrero, supervisora de enfermeras, para informarle que un empleado del asilo dio positivo para COVID 19 y fue enviado a casa.

Le aseguró que el empleado jamás tuvo contacto directo con Evangelina y Bertha aprovechó para decirle que estaba muy molesta por la nula atención que le estaban dando a su hermana ya que no la había checado el médico por su tos.

LA TRASLADAN AL HOSPITAL

La supervisora le dijo entonces que en febrero se le hicieron pruebas de rayos X y estaba muy bien.

“Le dije que eso fue en febrero, ahora estamos casi en julio y ella trae tos, le pedí que le informará al doctor y le reclamé que no hicieran bien su trabajo pero no me hizo caso, me ignoraron y mi hermana no fue revisada por el médico”, afirmó.

Indicó que la mañana del primero de julio le llamó a Rosa Landeros, supervisora de todas las enfermeras del asilo y le dijo que su hermana necesitaba de manera urgente ser atendida por un médico porque su tos era muy fuerte y traía sangre.

“Cómo era posible que yo por teléfono me diera cuenta de la gravedad de su salud y ella que la podían ver en persona no se dieran cuenta de su condición y lo que es peor, que no hicieran nada”, lamentó en redes sociales.

Dijo que la mujer le comentó que le iba a llamar al médico y una hora más tarde Mónica le llamó para decirle que el médico envió a mi hermana al Hospital de los Doctores porque su oxígeno estaba en niveles muy bajos.

FALTÓ ATENCIÓN

Mencionó que su hermana Eva estuvo en la sala de emergencias del hospital todo el día hasta que murió a las 7:16 de la noche del miércoles 1 de julio.

Consideró que si el personal de enfermería hubiera puesto atención a la salud de su hermana se hubieran evitado los 58 contagios que tienen ahora en el asilo y por supuesto, la muerte de su hermana.

“Dijeron que la causa de su muerte porque tenía enfermedades crónicas y es cierto, mi hermana las tuvo por años, pero ella murió porqué se contaminó de COVID 19 en el asilo RegentCare Center”, indicó.

Recordó que ella la puso en este centro de cuidados para adultos mayores en febrero de este año porque sus rodillas estaban muy mal y se caía de manera frecuente, en especial en las noches.

De hecho, su última caída fue tan dura que el médico determinó que ella necesitaba alguien que la cuidara y lo que pasó es que cinco meses después murió, afirmó.


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