El Mañana
Tecnologia 19 diciembre, 2019

Amazon y su poder en el mundo de la tecnología

Las empresas emergentes de software aseguran que la división de computación en la nube de Amazon interfiere en sus innovaciones

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Por nytimes

SEATTLE, Estados Unidos — El negocio de Elastic, una empresa emergente con sede en Ámsterdam, estaba creciendo con rapidez y había alcanzado los cien empleados. Entonces llegó Amazon.

En octubre de 2015, la división de computación en la nube de Amazon anunció que estaba copiando la herramienta de software libre de Elastic, la cual se utiliza para buscar y analizar datos, y que la iba a vender como un servicio de paga. Amazon siguió adelante aunque el producto de Elastic, llamado Elasticsearch, ya estuviera disponible en Amazon.

Un año después, Amazon estaba ganando más dinero que Elastic con el producto que había creado la empresa emergente porque facilitaba el uso de la herramienta con sus otras ofertas. Por lo tanto, el año pasado, Elastic agregó nuevas funciones y limitó las capacidades de uso para empresas como Amazon, la cual de todas maneras duplicó muchas de las funciones especiales y las ofreció gratis.

En septiembre, Elastic contratacó. Demandó a Amazon en un tribunal federal de California por haber violado su marca registrada, pues Amazon le había puesto el mismo nombre a su producto: Elasticsearch. Amazon “engaña a los clientes”, mencionó la empresa en su denuncia. Amazon negó haber hecho algo malo. El caso está pendiente.

Desde mediados de la década de los noventa, cuando Microsoft dominaba la industria de las computadoras personales con Windows, ninguna plataforma tecnológica había infundido tanto temor en su competencia como lo está haciendo Amazon con su división de computación en la nube.

Aunque la computación en la nube quizá parezca algo oscuro y abstracto, ha crecido hasta convertirse en uno de los negocios más grandes y lucrativos de la industria tecnológica, pues les ofrece poder computacional y software a las empresas. Y Amazon es el proveedor más grande de esta tecnología.

Amazon ha usado su división de computación en la nube —llamada Amazon Web Services (AWS)— para copiar e integrar software del que fueron pioneras otras empresas tecnológicas. Les ha dado una ventaja a sus propios servicios, al hacer que su uso sea más conveniente, sepultar las ofertas rivales y dar descuentos que abaratan sus productos. Los clientes se sienten atraídos a Amazon debido a estas maniobras, mientras que los responsables de crear el software tal vez no reciben ni un centavo.

A pesar de todo, algunos rivales más pequeños han mencionado que no tienen muchas opciones más que trabajar con Amazon. Muy a menudo, a consecuencia del gran alcance de clientes que tiene Amazon, las empresas emergentes aceptan sus restricciones para promover sus propios productos y les comparten de manera voluntaria información de sus clientes y productos. Y por el privilegio de vender por medio de AWS, las empresas emergentes le pagan una tajada de sus ventas a Amazon.

Algunas de las empresas tienen una frase para describir lo que hace Amazon: software de excavación, o de minería a tajo abierto. Al robar las innovaciones de otras personas, intentar llevarse a sus ingenieros y ganar dinero con creaciones ajenas, Amazon ha obstruído el crecimiento de su posible competencia y la obliga a reorientar la manera en que hace negocios, dijeron las empresas.

Todo esto ha detonado un escrutinio hacia Amazon para determinar si abusa del dominio de mercado que tiene y si está incurriendo en un comportamiento anticompetitivo. Las tácticas de la empresa han provocado que varios rivales discutan la probabilidad de entablar demandas antimonopólicas en su contra. Además, los reguladores y los legisladores están examinando su influencia en la industria.

AWS solo es la punta de la estrategia de Amazon para dominar buena parte de la industria estadounidense. La empresa ha transformado la industria de las ventas minoristas, la logística, la publicación de libros y Hollywood. Está obligando a repensar el modo en el que las personas compran medicamentos recetados, compran propiedades y la manera en que protegen sus hogares y ciudades.

Sin embargo, se podría decir que lo que Amazon hace con AWS es más significativo. La empresa es la indiscutible lideresa del mercado —triplica el tamaño de su competidor más cercano, Microsoft— en el giro sísmico hacia la computación en la nube. Millones de personas interactúan todos los días con AWS sin saberlo, cuando ven películas en Netflix o almacenan fotos en iCloud de Apple, servicios que funcionan con herramientas de Amazon.

Jeff Bezos, el director ejecutivo de Amazon, alguna vez llamó a AWS una idea que “nadie pidió”. El servicio comenzó a inicios de la primera década del siglo XXI, cuando el minorista tenía problemas para configurar sistemas de cómputo con los cuales pudiera empezar nuevos proyectos y funciones. En cuanto creó una infraestructura computacional común, Amazon se percató de que otras empresas necesitaban capacidades similares.

Ahora, empresas como Airbnb y General Electric rentan, en esencia, el sistema de computación de Amazon —que se conoce como usar la “nube”— en lugar de comprar y operar con sus propios sistemas. Los negocios pueden almacenar su información en las máquinas de Amazon, sacar datos de ellas y analizarlos.

Para la misma Amazon, AWS se ha vuelto crucial. El año pasado, la división generó 25.000 millones de dólares en ventas y es el negocio más rentable de Amazon.


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