El Mañana

sábado, 21 de septiembre de 2019

Nacional 2 septiembre, 2019

Avanza México contra la corrupción e impunidad

Promete Presidente que dará al país bienestar y alma

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Por Agencias y El País

CIUDAD DE MÉXICO.- Han pasado sólo nueve meses, pero parecen más. Muchos más. Andrés Manuel López Obrador ofreció ayer su Informe de Gobierno como presidente de México. Es un evento anual contemplado por la Constitución en cada inicio de sesiones del Congreso. Fue el primero para el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) desde su llegada a Palacio Nacional en diciembre. Pero él lo ha llamado su tercer informe al pueblo después de los dados a los 100 días de inicio de su Administración, en marzo, y en julio, cuando celebró un año de su arrollador triunfo en las urnas.

El evento en uno de los patios del nuevo centro del poder en México, Palacio Nacional. El informe en México ha sido siempre considerado coloquialmente “el día del presidente”. Antes era celebrado en la tribuna de la Cámara de Diputados y de cara a la oposición, aunque aquella tradición se fue diluyendo en los últimos gobiernos.

López Obrador, quien aún goza de una aprobación superior al 70%, ha vuelto a colocarse bajo los reflectores. Solo sobre el escenario y apoyado en un atril leyó un largo documento por algo más de 90 minutos. El mandatario explicó el objetivo de su Administración en una sola frase: “Acabar con la corrupción y la impunidad”. En las primeras filas de espectadores lo escuchaba su Gabinete. Un poco más atrás, la plana más destacada de los empresarios mexicanos. Los hombres de negocios fueron centrales en el discurso.

“La economía crece poco, es cierto”, admitió el Presidente, quien insiste en instaurar un modelo de desarrollo con justicia social que se aleje de la “obsesión tecnocrática” del crecimiento económico. “Pero no hay recesión. Ahora es menos injusta la redistribución del ingreso”, añadió el líder del izquierdista Morena, un partido que elevó el salario mínimo un 16%, el mayor incremento en años. El político enlistó sus cuatro prioridades económicas: fortalecer la economía popular, impulsar el desarrollo regional, fomentar la relación con el sector privado e intensificar el comercio exterior.

El presidente agradeció personalmente al magnate Carlos Slim; a Carlos Salazar, del Consejo Coordinador Empresarial y Antonio del Valle, del Consejo Mexicano de Negocios, por haber auxiliado en la negociación con empresas extranjeras que permitió poner en marcha una vasta red de gasoductos que abastecerá al país del carburante por dos décadas. También tuvo palabras generosas para Manuel Bartlett Díaz.

López Obrador dedicó gran parte de su informe a la economía y en esforzarse en disipar el mal ambiente entre los grandes capitales y su Gobierno.

“Los empresarios están cooperando con mayor compromiso social. Invierten, crean empleos y pagan sus contribuciones. Eso me mantiene optimista”, dijo López Obrador minutos después de anunciar que un decreto promulgado por su Gobierno ha acabado con la condonación de impuestos a las grandes empresas. En los últimos dos sexenios (del PAN y del PRI), afirmó el Presidente, 108 compañías recibieron beneficios fiscales por 213 mil millones de pesos (10.600 millones de dólares al cambio de hoy).
El mensaje político dentro de un largo informe fue muy breve. Y para darlo, López Obrador citó a Nicolás Maquiavelo. “La política es virtud y fortuna”, rememoró el tabasqueño del pensador florentino. El Presidente dijo que sus críticos están “aturdidos y desconcertados”. “No han podido constituir, y esto lo celebramos, un grupo o una facción con la fuerza de los reaccionarios de otros tiempos. Están moralmente derrotados”, añadió un mandatario que pretende crear, en sus propias palabras, un país con bienestar material y del alma.