El Mañana de Nuevo Laredo

29 octubre, 2020

La Bruja que atacó a policías en Monterrey, historia que eriza la piel VIDEO




Por REDACCIÓN


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Transcurría el año 2004 en Monterrey, Nuevo León cuando un policía aseguró ser enfrentado por una bruja, en ese momento, la noticia se viralizó y dio pie para que demás pobladores compartieron testimonios que la respaldan.

Así sucedió:
La madrugada del viernes 16 de enero del 2004, Leonardo Samaniego, policía de Guadalupe, Nuevo León aseguró haber visto de frente a un ser extraño, que incluso lo atacó.

Samaniego hacía su recorrido de rutina a bordo de una patrulla cerca de la colonia Valles de la Silla. el joven policía en a que momento relató que un pedido objeto cayó de un árbol, pero antes de tocar el suelo, flotó lentamente y se dirigió hacia la patrulla.

El uniformado dijo que pudo ver la inquietante figura y los enormes ojos negros, túnica y capa que cubrían a un humanoide con aspecto femenino, débil y viejo: lo que parecía seruna bruja.

La figura se abalanzó hacia el automóvil encendido y lo sacudió con violencia. En el interior del vehículo Leonardo Samaniego intentaba pedir ayuda desde el radio de la patrulla mientras accionaba el carro hacia adelante y atrás, como una respuesta instintiva para ahuyentar a la supuesta bruja que intentaba romper el parabrisas con sus garras para acercarse a el policía.

Irremediablemente el policía estrelló el vehículo y a consecuencia de esto perdió la conciencia por el impacto, la ayuda solicitada a través del radio de la patrulla llegó minutos después. Cuando el policía pudo recuperar la conciencia, los policías y paramédicos que lo auxiliaron escucharon el relato de Leonardo con asombro y extrañeza.

LA HISTORIA

El extraño suceso causó tanta curiosidad que se extendió rápidamente y los medios de comunicación llegaron hasta el lugar de los hechos para entrevistar a Leonardo Samaniego, quien declaró lo siguiente:

«Era una mujer de ojos muy grandes sin pupilas, completamente negros y me veía amenazante. Sus manos o garras arañaban el parabrisas tratando de agarrarme. Vestía totalmente de negro y era como una capucha que traía en la cabeza y una capa con una bola detrás. Yo pedía refuerzos desesperado por radio mientras seguía en reversa tratando de huir de esta cosa pero ella seguía aferrada sobre el cofre de la patrulla y agarrando el parabrisas».

El policía fue trasladado al hospital universitario en donde se descartó la posibilidad de que el oficial se encontrara bajo los influjos de alguna sustancia alucinógena, tóxica o alcohólica a través de exámenes psicológicos y toxicológicos. La intriga creció y se comenzaron a especular teorías para explicar lo que había pasado; desde aves enormes, hasta personas disfrazadas.

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Sin embargo, las teorías cesarían gracias a la grabación de un poblador de Monterrey en donde se mostraba un humanoide sobrevolando los cerros cercanos a la ciudad. A esta evidencia se le sumaron un sinnúmero de testimonios acerca de la presencia de este ser, incluyendo el de Manuel Sifuentes, también policía de Guadalupe:

«Pues bueno, yo estaba saliendo de la base, era un 5 de enero, lo recuerdo bien porque era la víspera del cumpleaños de mi hija… De pronto vi que una persona volando en un palo como una escoba, así como las clásicas brujas, de pronto bajó bastante como si fuera sobre mí. Yo por instinto cerré mis ojos y sentí mucho frío, como si me hubiera metido en una nevera llena de hielo… no me agredió propiamente sino que sentí como si atravesara mi cuerpo, cuando abrí los ojos se estaba alejando, fue casi traumático».

Otro de los testimonios que sobresalió es del policía Gerardo Garza Carvajal, quien fuera de la caseta de vigilancia en la que trabajaba esa noche se encontró atemorizado con la presencia de dos mujeres vestidas de negro, con plumas y zarpas negras, cerca de esa localidad otro vecino quien trabaja en un rancho cercano al Panteón de Santa Catalina reportó tétricos risas sonidos, «guajolotes riéndose».


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