El Mañana

miércoles, 23 de octubre de 2019

Nacional 22 enero, 2019

Buscan a familiares entre las cenizas

Sigue búsqueda de víctimas de la explosión en Tlahuelilpan; suma de muertos se eleva a 91

Familiares de las víctimas de la explosión pegan fotografías de los desaparecidos en edificios públicos.

4200

Por AGENCIAS

TLAHUELILPAN.- Antonio García y su familia no tienen noticias de Lupillo, su sobrino de 17 años, y temen que figure entre los 91 muertos ya confirmados en la explosión el viernes de un ducto de combustible cuando era saqueado por los pobladores de Tlahuelilpan.

García habla frente a un centro cultural del pueblo, donde otras personas que tampoco encuentran a sus familiares colocaron fotografías de sus seres queridos con la leyenda “Se busca”.

“Empezamos a buscar y no aparece en algún hospital. Mi sobrina viene de México, le hicieron la prueba de ADN y nos vamos a ir a Tula para que identifique si está entre los cadáveres”, dijo García, quien se dedica a la agricultura en Tlahuelilpan.

El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, confirmó que el número de desaparecidos es de 67 personas por la explosión. Pidió que quienes buscan a algún familiar inicien una carpeta de investigación ante la PGJ del Estado de Hidalgo, con el propósito de cotejar datos, información y pruebas genéticas.
Las autoridades han dicho que la gravedad de las quemaduras de 54 de los fallecidos, que fueron calcinados por la poderosa explosión del ducto, impiden su identificación por lo que las pruebas genéticas son imprescindibles.

A un lado de las fotos, el gobierno proyecta una lista de desaparecidos con sus señas particulares y un teléfono de contacto.

La incertidumbre y el dolor casi se pueden respirar afuera del centro cultural, donde Antonio se cuida de hablar de Lupillo como si siguiera con vida.

“No sé qué fue a hacer ahí, es un muchacho que era buena gente o es, sigo pensando que es buena gente”, dijo.

Pese a ello, critica a quienes fueron a buscar gasolina cuando ésta salía a borbotones del tubo, como una fuente de parque.

“¿No alcanzan a pensar que en cualquier momento se podía prender eso? Es lo que me extraña de mi sobrino. Siempre andan comprando su gasolina, no sé por qué fueron ahí”, exclamó.