El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Cultura 12 agosto, 2019

Clausurará Camarena el Cervantino

Prepara el tenor Javier Camarena un programa de ópera francesa para la clausura del Festival Internacional Cervantino

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Por Agencia Reforma

El tenor veracruzano prepara un ambicioso programa para la clausura del FIC en la Alhóndiga de Granaditas con ópera y zarzuela, acompañado por la soprano Karen Gardeazábal y la batuta huésped de Iván Lopez Reynoso al frente de la Filarmónica de Acapulco, cuyo titular es Eduardo Álvarez.

Será ópera francesa, sobre todo, en honor al invitado internacional, Canadá, y canción italiana para después entregarse al repertorio popular, desde el bolero hasta la balada con un popurrí de José José, y se hará acompañar también del mariachi.

“Es un concierto de lo más anhelado y soñado”, dice Camarena. “Es un proyecto ambicioso por la versatilidad”. Una demostración de que la voz es un instrumento al servicio del género.

Camarena tomó un merecido descanso de un mes en México, en su casa de León. Fresca está su reciente hazaña de haber bisado en las cuatro funciones de La hija del regimiento, de Donizetti en el Covent Garden de Londres.

El tenor cautivó al público londinense más reservado y mesurado.

“Es de lo más emocionante que me ha tocado hacer en mi carrera. Me hace ver un panorama alentador sobre la ópera. Es constatar que sigue siendo un género que conmueve, emociona y hace disfrutar al público”, responde el cantante desde su casa en León, Guanajuato.

Las vacaciones se han agotado y Camarena debe retomar su agenda. En París, le esperan las funciones de Los puritanos, luego hará en Roma el Réquiem de Berlioz, repetición del concierto que ofreció en Ámsterdam con el director Antonio Pappano.

En Monterrey se presentará el 17 de octubre, luego en Guadalajara el 24 de octubre y clausura el FIC, en Guanajuato, el 27 de octubre. Entre esas fechas, irá a la Opera de Los Ángeles para un recital.

En Madrid, debutará el rol de Gualtiero de la ópera El pirata, de Bellini, al lado de Sonya Yoncheva como Imogene.

“Es parte de este caminar hacia el repertorio lírico, es un rol muy temperamental, exige mucho control para mantener el balance entre la parte emocional y la parte técnica, sigue siendo un rol belcantista pero es mucho más dramático que un Arturo de Los puritanos. Entre sus retos es mantener el estilo elegante que exige el bel canto”, dice.

En el Metropolitan lo esperan en marzo con La cenicienta, de Rossini; con ese título bisó en 2014. Será la primera vez que repita un rol en esa casa de ópera.