Vida y arte

Exalta Iridiana López la equidad con su 'artivismo'

mediante la combinación del arte y activismo social, apoya movimientos sociales
domingo, 10 de octubre de 2021 · 19:03

Promueve y defiende el rol de la mujer y sus derechos a través del arte. La joven creativa neolaredense Iridiana López ha convertido el artivismo en su estandarte de lucha. 

Un nuevo lenguaje educativo para la acción social transformadora surge y en ello el artivismo, es una hibridación del arte y del activismo, la cual utiliza el arte como vía de comunicación para impulsar hacia el cambio y la transformación.

Estudiando nuevas formas de compromiso social, por medio de la innovación y creación artística, el artivismo surge como nueva expresión resultante del desborde de la creación artística tanto académica como museística, hacia los espacios sociales. 
Lo anterior lo entiende a la perfección Iridiana López, quien desde su labor creativa y personal ha tomado su parte en acción y propuesta para apoyar diferentes movimientos.

“Mi arte se basa en utilizar mis sentimientos para crear un puente de identificación con el espectador, haciendo esto estoy hablando desde mi experiencia también. 

Es muy bueno hablar también desde la experiencia colectiva, pero al mismo tiempo estás creando desde tu vivencia, sin darte cuenta comenzar a tejer redes con esas personas que observan tu obra; así que con esto yo, al momento de ser mujer y estar hablando de situaciones que he vivido, como violencia, acoso, se comienza tejer esta red entre mujeres y es ahí a donde llegó a empezar a crear el arte activista que se llama artivismo”.

“También de esta forma es como comienzo a conocer el feminismo y me doy cuenta que existe esta rama también del arte. Con ello puedo mezclar estos dos temas que son de mi interés y es así como comienza mi arte a irse de este lado feminista y a empezar a estudiar un poco más sobre este movimiento”, comentó Iridiana López.

El artivismo nace al comienzo del siglo XXI como un lenguaje global y es heredero o descendiente del arte urbano, del situacionismo y del grafiti. Es entonces cuando se da una explosión comunicativa que desborda los medios tecnológicos hacia los espacios urbanos. Las diferentes latitudes y ciudades se llenan de espacios reconquistados para la expresión.

Ahora las herramientas comunicativas, los géneros, las formas expresivas, que una transcodificación masiva ha fusionado en un nuevo espacio común, son el cimiento para experimentar y transformar los métodos de comunicar.

Durante los últimos años, con el surgimiento del movimiento Me Too y el impulso del 8M, que tomaron relevancia internacional y nacional respectivamente, Iridiana desarrolló un proyecto junto con otra compañera activista, para comunicar la postura del colectivo a través de la intervención digital y la difusión en redes de imágenes correspondientes a monumentos simulando estar cubierto con grafiti y pintas de protesta a favor de los movimientos feministas. 

“Esa idea surge por la pandemia, esto nos hace guardarnos a todas en las casas (justo cuando el movimiento toma fuerza) y no poder salir a luchar y a pedir lo que es justo para nosotras; así que se comienza a ver en redes sociales esto, que es intervenir en fotografías lugares como los monumentos importantes de cada localidad como si fuera una pinta virtual, así que se toma la idea”.

“Una chica lo comienza, esa alternativa muy buena, para seguir hablando sobre el tema; porque justamente el año pasado, en 2020, fue el primer año en el que hubo tantas mujeres que salieron a marchar en el 8 de marzo y estaba agarrando mucha fuerza lo que es el movimiento feminista. 

“Entonces en lo que era la pandemia, se intentaba mantener todo eso vivo y en las redes sociales se sigue hablando el tema, en el que las mujeres cada vez empiezan a conocer más sobre esto, integrándose a conocer más y apoyándonos entre todas”, refirió.

El artivismo se basa en la recuperación de la acción artística con fines de inmediata intervención social. Sus rasgos específicos lo hacen eminentemente efímero y práctico, en él existe un permanente equilibrio buscado entre visibilidad, durabilidad y riesgo.

“En mi carrera se enfoca mucho a estar pendiente de lo que está sucediendo socialmente, en ser alguien que va a ver por qué, en ser consciente con la sociedad e intentar ayudar. Es un área que a mí me apasiona y es donde estoy dirigiendo lo que es mi arte.

“Las mujeres en el arte siguen siendo invisibilizadas y es muy necesario seguir trabajando contra eso, porque es triste que sigamos teniendo que hacer proyectos artísticos para concientizar sobre estos temas, porque ya lleva desde hace muchos años. 

“Por ejemplo, Mónica Mayer,  que es una artista mexicana feminista, de mucho tiempo atrás; ella en 1988 con su proyecto de El Tendedero, hablaba sobre la mujer, de todo lo que se vive, como el acoso. Ver a todas estas mujeres en el arte nos motiva a seguir creando desde este punto de vista”, expresó. 

En los museos se ven más retratos de mujeres que mujeres artistas exponiendo en esos lugares. Un colectivo se dio a la tarea de ver cuántas mujeres habían exponiendo en una muestra, se dieron cuenta que había 169 hombres exponiendo y sólo eran 13 mujeres artistas participantes. El 85 % de las obras eran mujeres pintadas y solamente cinco eran mujeres que habían pintado algo, era una gran diferencia, eso fue en los 80, pero desafortunadamente sigue estando igual actualmente.

 “Por ello me interesa trabajar con mujeres, porque nosotros somos los que tenemos, debemos apoyarnos, por eso ahorita no pertenezco a grupos mixtos de colectivos de artistas”, señaló.

El arte, a través de la historia, ha cumplido en su momento funciones como la transmisión de métodos, de representar el espacio humano, de arraigar percepciones profundas en el dinamismo social y cultural, el artivismo llega a renovar  dicha capacidad, combatiendo la evolución mercantilista y elitista de la actividad artística.

“Una situación importante que debemos señalar,  es el hecho del que el arte en la ciudad se considera como tal solamente en ciertas cosas, como las pinturas, hace apenas un tiempo se comenzó hacerle pinturas vivientes, interactivas. Me gustaría traer o brindar unas técnicas distintas de arte o que sean expuestas en espacios públicos e intervenir en el espacio público”, indicó.
Por último, externo un exhorto a otras mujeres que buscan expresar o apoyar los movimientos al igual que ella. 

“Si eres una mujer a quien le gusta el arte y a veces piensa o siente que no está haciéndolo bien, sólo quiero decirte que realmente si lo estás haciendo bien y que si quieres apoyar algún grupo social, sea aparte de ti, de tu vida, a través de las vivencias se puede comenzar a tejer colectivamente”, finalizó Iridiana López