HISTORIA DE AMOR

Mujer europea deja todo para casarse con indígena mexicano

Ursula Sefic nació en Eslovenia y se enamoró de un sonorense porque sabía mucho sobre la naturaleza; ahora tienen dos hijos y viven felices

Unidos en una familia
Europa y México.Unidos en una familiaCréditos: Internet
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Urska Sefic es el nombre de la mujer que desde Eslovenia vino a México y se enamoró perdidamente de Francisco Barnett, un indígena seri que la conquistó con sus conocimientos sobre la naturaleza y la espiritualidad.

Es en Punta Chueca, Sonora, en donde vive actualmente la pareja que procreó a dos hijos; para los padres de Urska no fue difícil aceptar dicha relación, pues quisieron desde un principio lo mejor para su hija.

Desde joven la mujer se dedicó a las artes audiovisuales y a dar clases, pero no era del todo feliz; su pasatiempo era la lectura y fue ahí donde conoció al antropólogo Carlos Castañeda.

Urska Sefic y Francisco Barnett

Urska Sefic nació en Liubliana, capital de Eslovenia, en la Unión Europea, y parecería que en su país que tenía todo resuelto, pero sentía una gran atracción por conocer México y su cultura.

Francisco indígena seri

En los libros de Carlos Castañeda, Sefic se interesó en las etnias y cultura de México, así que decidió emprender un viaje de miles de kilómetros. Estuvo en Veracruz, Oaxaca, pero su gran amor lo conocería en Punta Chueca.

Desde niña sentía una conexión con la naturaleza, con indígenas y siempre me llamaba la atención el lado espiritual

Pareja europea - mexicana

Por casi 10 años la eslovena estuvo yendo a los temazcales y leyendo libros, mientras más conocimiento tenía sobre los indígenas más eran las ganas de conocer un nuevo horizonte.

Francisco conquistó a europea

Y se casan en Punta Chueca

En el 2000, la mujer europea llegó a México y pasó por varios estados hasta que conoció Punta Chueca, en Sonora, y vio por primera vez a Francisco, el indígena seri que robaría su corazón por sus vastos conocimientos sobre la tierra, los animales y la espiritualidad de la cultura.

Francisco y Usrka formaron una familia

A pesar de que en su país la mujer tenía todas las comodidades de una nación superdesarrollada, dejó todo por amor y decidió quedarse en México y formar una familia.

La pareja euro-mexicana vive hoy feliz

Tras 22 años viviendo ya en México la europea aprendió a hablar perfectamente el español.

Hasta hoy, la pareja vive feliz con sus hijos, quienes ya han conocido el país de su madre y es una prueba más de que el amor no tiene fronteras; la mujer europea dice que jamás se irá de México.