El Mañana

lunes, 20 de mayo de 2019

Nuevo Laredo 15 mayo, 2019

Dan mujeres ‘vida’ a la madera

Para estas dos damas, el trabajo es una forma de sobresalir en la vida y no hay oficio que sea exclusivo para las manos de los varones

Gloria Pérez Rodríguez y Rosario Leticia Pérez no “le sacan” al trabajo.

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Por EMMA TREVIÑO

Para Gloria no hay límites y ni oficio alguno que no pueda desempeñar, desde niña, su padre la enseñó a trabajar y a no depender de un varón para sobresalir en la vida, por lo que le hace a la mecánica, la plomería, a la albañilería, es costurera y actualmente labora como carpintera.

A Gloria Pérez Rodríguez le ha quedado bien claro desde que era niña que el oficio no define sexo, es la habilidad que cada persona se da para sobresalir en la vida, sin límites ni obstáculos, sólo los que la misma gente se pone.

Todas esas habilidades y seguridad que tiene y proyecta ante la vida y las situaciones difíciles que ha pasado, se las debe a su padre, quien nunca hizo diferencia entre sus hijos varones y mujeres, el trato a todos fue por igual.

En aquella época, era casi impensable ver a una mujer trabajar en los oficios que siempre se han considerado rudos, exclusivos para hombres, sin embargo, su padre tenía otra visión de la mujer; por lo que siempre pensó que deberían de prepararse, saber de todo y no depender de un hombre… y eso, le ha servido mucho a Gloria, ya que por azares de la vida le ha tocado sacar adelante a su familia.

Platicó que desde que tenía 14 años ayudaba a su padre, siempre vestía de overol, y cubría su largo cabello con una gorra que usaba, por lo que eso despertaba la curiosidad y el morbo de la gente al verla trabajar en los diversos oficios que le enseñó su padre.

“Siempre escuchaba lo que decían, será hombre o mujer, es que la cara la tiene bien suavecita, así me iba al banco, a comprarle las piezas a mi papá, pero esto me gusta, te tiene que gustar para que puedas hacerlo con pasión”, expresó.

Comentó que se siente bendecida con Dios y la vida, ya que desde entonces siempre ha tenido trabajo, cuando no hay de costura, la hay de carpintería: “Ahorita por lo pronto, me ha bendecido mucho Dios con lo que sé hacer de los talleres de oficio de carpintería, me ha redituado muy buena ayuda económica”.

Destacó que, aunque inició en la costura hace ya muchos años, es muy cansado, ahora se dedica a la carpintería, trabajo el cual disfruta mucho hacer, dejando en claro que no porque sea mujer es exclusivo de hombres; “De hecho la casa de mi madre está hecha con manos de mis hermanos y hermanas, de mis padres y mías, con trabajos de albañilería, plomería, oficios que mi padre e incluso a soldar, algo de mecánica”.

Expresó que la gente que la conoce desde niña, le dice que iba ser niño, pero que Dios se equivocó y yo siempre digo: “Dios nunca se equivoca, tengo a mis hijos, me casé y me considero una persona bien bendecida por Dios, y yo en lo personal creo que son los talentos que Dios nos da, nada más que a veces están dormidos y hay que despertarlos”.

Comentó que antes de que su esposo perdiera la vida, fue por 23 años subgerente de Banamex, no cuenta con pensión, porque él se salió antes de que eso pasara: “Ahora si como dicen, cuando te casas en las buenas y en las malas, aquí estamos, soy la que lleva la casa adelante, y bendito Dios hasta ahorita”.

Platicó que trabaja con madera nueva, pero actualmente lo hace con reciclada, en lo personal considera que sus trabajos quedan muy bien, por lo que ha tenido mucha aceptación por la gente, y una de las cosas que más le gusta es la remodelación de muebles viejos.

“Aquí conmigo se han acercado muchas mujeres a que les enseñe, de hecho, hay en los Tamules los talleres de oficios, no sólo somos nosotras, mi hermana, mi cuñada, en donde la gente puede aprovechar para aprender”.
Reconoció que las herramientas son peligrosas, pero si sabes usarlas, y lo haces con cuidado no pasa nada e incluso ella era de las mujeres que iba a la pulga a comprarse cosas para su casa ahora lo hace, pero con la herramienta”.

Comentó que su primer trabajo fue una mesa de picnic para 10 personas, desde entonces su trabajo no para y son a costos bajos, con pura madera, lo que garantiza que el mueble va a durar.

Mientras que una de sus compañeras y hermanas de trabajo Rosario Leticia Pérez comentó que ella trabaja desde hace 3 años en este oficio, con el cual contribuye a la economía de su familia, y ha aprendido al igual que Gloria que no existen los límites más que el que se fija la persona.

Las personas que deseen un presupuesto de Gloria y Rosario Leticia pueden comunicarse al teléfono 710- 74-65 o bien acudir a Tamaulipas 5620, en la colonia Mirador, frente a la entrada principal de la Secundaria 3.