El Mañana

viernes, 24 de mayo de 2019

Escena 15 marzo, 2019

De ‘adorno’ en las películas, mujer pasa a ser heroína

Son innegables las críticas que señalan el hecho de que Marvel tardara más de 10 años en estrenar una película con una superheroína como personaje principal

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Por EL UNIVERSAL

Carol Danvers, Capitana Marvel, llegó finalmente al cine de una manera casi coincidente (o quizá no tanto) con el Día Internacional de la Mujer.

Son innegables las críticas que señalan el hecho de que Marvel tardara más de 10 años en estrenar una película con una superheroína como personaje principal, como evidencia de que el universo de los cómics de superhéroes se parece demasiado a los premios Oscar y a los Nobel en cuanto a que sus estadísticas no reflejan, ni de lejos, el sexo de la mitad (49.5%, para quienes gustan de mayor precisión) de la población mundial.

A pesar de casos de película como el citado, la percepción —compartida por una buena parte de quienes no son lectores habituales de cómics de superhéroe— de que las mujeres que aparecen en las viñetas son más bien secundarias, y hasta decorativas, en historias que sin mayor problema pueden ser clasificadas como sexistas, no es del todo cierta.

Por lo menos no en el caso del universo de los cómics de Marvel, en el que, en el ámbito particular de las disciplinas CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), tenemos a varias mujeres que no sólo no juegan el papel de nerds y simples “consultores” o “asesores técnicos” de los “auténticos” héroes con superpoderes sino que son las superheroínas protagonistas de su propia serie.

Mujeres en los cómics. Antes de enlistar brevemente a las mujeres más brillantes de Marvel, no está por demás acompañar a Katherine J. Murphy en su estudio sociológico sobre los cambios que han experimentado las mujeres en los cómics de ese universo desde la década de los 60, para lo cual analizó 788 cómics correspondientes a 68 de los títulos publicados por esta compañía.

Murphy señala que usualmente las mujeres han sido amenazadas, raptadas, asaltadas, humilladas, violadas y asesinadas en los cómics, y en los años 60 las mujeres estaban prácticamente ausentes de las portadas.

Sus roles como personajes se reducían a ser el interés amoroso del superhéroe en turno o, cuando mucho, una versión femenina de éste (como inicialmente Spider-Woman, She-Hulk y la misma Ms. Marvel con respecto al Capitán Marvel).

Dado que las mujeres han pasado de ser un 13% del total de lectores de cómics en 1995 a cerca de un 47% en 2015, conservarlas y atraer a un mayor porcentaje por razones puramente económicas puede explicar en parte las mejoras en su situación en el papel y, en la década de 2005 a 2015, Marvel creó más títulos con protagonistas femeninos que nunca antes.

Fue justo en 2012 cuando la escritora feminista Kelly Sue DeConnick transformó a Carol Danvers de una Ms. Marvel con disfraz y atributos físicos hipersexualizados (en la llamada “era plástica” de los cómics, de 1980 a 1999, en la que las superheroínas parecían más bien ilustraciones propias de historietas como “El mil chistes”, “El libro vaquero” y el “Sensacional de… traileras”, lucha, etcétera) en la capitana Marvel de la que se nutrió en mayor medida la actual cinta.

De acuerdo con Murphy, en más de medio siglo la representación de las mujeres en el universo Marvel ha mejorado de manera continua, lo que también es atribuible al cada vez mayor número de escritoras y artistas gráficas que colaboran en los títulos de esta compañía.

Mujeres involucradas en CTIM. Los cómics fueron sometidos por Murphy a la Prueba de Bechdel.

Creada por Alison Bechdel (autora de cómics como “Fun home: una familia tragicómica”), esta prueba evalúa si en un diálogo: 1) aparecen al menos dos personajes femeninos; 2) que hablen entre sí; y 3) sobre algo que no sea un hombre.

En una escala del uno al cinco, los diálogos del universo Marvel elevaron paulatinamente su puntaje, pasando de 2.5 (1960) a 4 (2014).

Si en el multiuniverso de los cómics de Marvel saltamos del universo canónico (Tierra 616) al ahora extinto universo Ultimate (Tierra 1610), la Susan Storm de esta realidad deja de ser la chica invisible —en minúsculas, con un sustantivo paternalista y un adjetivo que más bien describía sus continuas ausencias en el equipo de los Cuatro Fantásticos por haber sido raptada por el Dr. Doom o el supervillano en turno— para ser la Mujer Invisible, científica con cuatro doctorados en ciencias bioquímicas que no eran mero adorno curricular sino parte importante de varias historias, pues fue la doctora Storm quien, por ejemplo, estudió la astrobiología de la imaginaria Zona-Negativa.

Pero en el universo principal de Marvel abundan también las mujeres involucradas en CTIM, si Reed Richards (Mr. Fantastic) era el personaje de mayor inteligencia en él, este título fue arrebatado por Valeria Richards, su hija, quien siendo bebé era capaz de resolver el cubo de Rubik y a los dos años jugaba ajedrez.

Mientras Valeria y Reed estuvieron fuera del planeta —y del universo 616—, ocupados en crear nuevos universos, el reconocimiento como la persona más inteligente de la Tierra lo obtuvo Lunella Lafayette, Moon Girl, luego de resolver el Evaluador de Omnicompetencia Mental, diseñado por Bruce Banner para medir la capacidad intelectual. ¡Sólo Lunella!