El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Nuevo Laredo 12 enero, 2020

Dedicó su vida a la enfermería

A sus 85 años, Enedina Cuéllar trabajó en la Cruz Roja en donde se formó desde 1979. Originaria de Candela, Coahuila, llegó a esta frontera hace más de 41 años

Doña Ene, como la llamaban de cariño, se formó y trabajó hasta el último de sus días en la Cruz Roja. FOTOS: CORTESÍA

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Por EMMA TREVIÑO

Hasta lo último de sus días doña Ene dedicó su vida a la enfermería. Se trata de un icono en Nuevo Laredo de la Enfermería; tal era su pasión por su profesión que nunca pensó en jubilarse.

A sus 85 años, Enedina Cuéllar de Roque trabajó en la Cruz Roja en donde se formó desde 1979. Originaria de Candela, Coahuila, llegó a esta frontera hace más de 41 años con su esposo y sus seis hijos en busca de una vida mejor.

Ahora esos pasillos, testigos de su característica sonrisa y palabra amable para los enfermos, médicos y enfermeros, ya no la verán recorrerlos pues ha partido de este mundo terrenal, dejando recuerdos y sonrisas imborrables a todos aquellos que la conocieron.

Doña Ene, como la llamaban de cariño, se formó y trabajó hasta el último de sus días en la Cruz Roja por invitación de una hermana que le ofreció estudiar por las tardes y laborar por las mañanas.

Luego de que tocara puertas, la oportunidad se le dio en esta institución en donde creció profesionalmente, a la que por gratitud nunca dejó, aun y cuando hubo propuestas por llevársela a otras instituciones de salud.

Para lograr quien fue en vida, doña Ene estudió por cuatro años y desde el primer día que ingresó, jamás se fue, y aunque no le fue fácil logró graduarse con éxito sin descuidar a su familia.

Su nobleza era tan grande que cuando no había en la institución mandado para los trabajadores, sin dudarlo compartía de su despensa de casa con sus compañeros, incluso ella preparaba la comida.

Doña Ene vivió de todo y vio pasar a decenas de médicos y directores que han dirigido a la Cruz Roja; de todos ellos, se ha llevado en su memoria grandes recuerdos que albergará por siempre, pero también dejando una huella imborrable en todos los que la conocieron.

Dejando un vacío muy grande no sólo en el personal de esta institución sino en aquellos que la conocieron, pues era el alma de la Cruz Roja, hoy descansa en paz y su cuerpo es velado en la Funeraria Vázquez, en punto de las 3:00 de la tarde será su misa de cuerpo presente en la iglesia Sagrada Familia para partir al panteón Jardín de los Ángeles en donde descansan sus restos.

En paz descanse Enedina Cuéllar.


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