México logró coronarse como nuevo campeón de la Copa Oro y demostró que sigue siendo el gigante de la Concacaf tras vencer 2-1 a la selección de Estados Unidos.
Los goles fueron realizados por dos estandártes: Raúl Jiménez y Edson Álvarez, quienes sacaron la casta cuando el partido estaba más apretado, incluso viniendo de atrás luego de un gol tempranero del la selección de las "franjas y las estrellas".
Estados Unidos golpeó primero
Empezaba el partido y una jugada de Estados Unidos sacó de concentración a los 11 jugadores de la selección mexicana, una falta afuera del área entró como cuchillo en mantequilla hasta llegar a su receptor: Richards metió el cabezazo de campanita y logró incrustarse en la portería de Miguel Ángel Malagón, quien a pesar de estirarse no logró detener el paso del balón. Ese gol silenció el NRG Stadium, el cual registró una entrada superior a los 70 mil espectadores.
Te podría interesar
El técnico Javier Aguirre replanteó al equipo y los siguientes minutos la selección azteca se mostró más equilibrada, la ofensiva encabezada por Raúl Jiménez, llegó de manera más constante mientras que Estados Unidos dejó de atacar y se dedicó a defender.
Pasaron 20 minutos después del primer gol y se logró ver una excelente comunicación entre Vega, Mora y Jiménez, los centros eran más acertados hasta que de los botines del Raúl Jiménez vino el empate para México, una jugada que los defensas con la casaca blanca no se esperaban.
El resto del primer tiempo se vio una paridad entre ambos equipos, demostrando por qué los dos habían llegado a la final del torneo, los espectadores en el estadio vitoreaban las jugadas de los seleccionados mexicanos demostrando que el público mexicano era mayoría.
Segundo tiempo
Fueron constantes los ataques por parte de México hacia Estados Unidos pero los delanteros no lograban concretar, la defensa de Estados Unidos mostró su debilidad pero a los delanteros mexicanos les faltó efectividad.
Los primeros 10 minutos del segundo tiempo mostraron la fortaleza del "Piojo" Alvarado y Jesús Gallardo, quienes llegaron tanto po el costado izquierdo y derecho. Raúl Jiménez encabezó el peligro y se volvió un dolor de cabeza para los defensas gringos.
Javier Aguirre realizó algunos cambios que significaron una mayor velocidad en la ofensiva, entró Orbelín Pineda y fue hasta el minuto 77 cuando Edson Álvarez logró marcar el gol que sentenciaría la final de la copa: Johan Vázquez realizó un centro en el área que impactó la cabeza del centrocampista, quien de forma efectiva logró clavar el balón.
Los minutos restantes fueron dominados por México, sólo hubo un susto en los últimos minutos pero la defensa azteca logró sacar uno de los pocos tiros que significaron un peligro.
Al final, la Selección Mexicana confirmó que sigue siendo el gigante de la Concacaf a poco menos de un año de que inicie la copa mundial que tanto México, Estados Unidos y Canadá se compartirán como países cede.
