El Mañana

lunes, 09 de diciembre de 2019

Global Curiosidades 27 julio, 2019

El sedentarismo, el estilo de vida más común del siglo XXI

El sedentarismo y la inactividad física son problemas mundiales que están asociados a un amplio rango de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y, en casos extremos, la muerte prematura

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Por Anónimo

El sedentarismo y la inactividad física son problemas mundiales que están asociados a un amplio rango de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y, en casos extremos, la muerte prematura. 

Uno de los mensajes comunes es que ser inactivo no es saludable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud con el objetivo de brindar orientación sobre la frecuencia, duración, intensidad, tipo y cantidad total de actividad física para la prevención de las enfermedades no transmisibles (ENT).

En ello indican consejos que distinguen tres grupos de edad. Los niños de 5 a 17 años deben practicar deportes y actividades recreativas para mejorar sus funciones cardiorrespiratorias, musculares, entre otros. Asimismo, los adultos de 18 a 64 años, deben dedicar como mínimo 150 minutos semanales a ejercicios físicos o una combinación equivalente a actividades moderadas. 

Los adultos mayores de 65 años en adelante, deben realizar actividad física en prácticas recreativas o de ocio, como los desplazamientos. Se recomienda realizar paseos caminando al aire libre, y si es complicado salir al exterior por posibles contratiempos, existen otras opciones. Por ejemplo, las caminadoras incrementan la resistencia física de una persona sin exponerla a factores climáticos, ya que se pueden implementar al interior de un hogar.

Por otra parte, las mancuernas también son una gran opción. Con estas herramientas es posible realizar rutinas de baja intensidad que le permita al adulto mayor trabajar sus músculos y articulaciones, sin riesgo de lesión.

Pese a estas recomendaciones y las facilidades que existen hoy en día para llevar una vida activa, cada vez más personas tienen un estilo de vida sedentario. De acuerdo a la OMS , al menos un 60 % de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para su salud.

La problemática reside en la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y al aumento de comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas. El uso indiscriminado de los medios de transporte también es una causa principal.

En los países desarrollados y en vías de desarrollo, el sedentarismo es un problema mayor. Sobre todo en las grandes ciudades, ya que la urbanización ha creado factores ambientales que desalientan la actividad como: la superpoblación, aumento de la pobreza, gran densidad del tráfico, inexistencia de parques, acera e instalaciones deportivas y recreativas.

En México, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016, solamente el 17,2 % de los niños y adolescentes de entre los 10 y 14 años de edad, se ejercitan lo necesario, es decir, 60 minutos diarios de actividad física moderada.

Por su parte, en las instituciones educativas los alumnos de primaria y secundaria solo tienen una hora de educación física semanalmente, lo que pone en riesgo a este sector de la población con posibles afecciones.

Como consecuencia, el sobrepeso y la obesidad en México son un problema creciente. La Dra. Teresa Shamah Levy, directora adjunta del Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas (CIEE) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), informó que, entre 2012 y 2016, estos problemas han crecido 10 puntos porcentuales en mujeres adolescentes rurales, lo cual es preocupante.

Según la directora del CIEE, parte de las explicaciones que el INSP está explorando están relacionadas con la mala alimentación y falta de actividad física. “La nutrición es un proceso integral: tú puedes tener un anémico obeso, y el hecho de que tenga anemia depende en gran parte de la alimentación, de la absorción que pueda tener de hierro y del tipo de hierro biodisponible que tiene en su alimentación”, indicó.

También mencionó que la desnutrición puede ocasionar problemas de diabetes: “es más probable que una persona con diabetes tenga obesidad, hipertensión, dislipidemias y/o enfermedad renal crónica, la cual constituye la consecuencia final o desenlace de la diabetes. Y en el momento actual, podría constituir la causa de quiebra de los sistemas de salud en México”.