El Mañana de Nuevo Laredo

12 julio, 2020

Eladio Garza González,ejemplo de perseverancia




Un hombre de lucha constante, así era Eladio Garza González, fundador de una de las zapaterías más antiguas de Nuevo Laredo

Por Redacción El Mañana


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Un hombre de lucha constante, así era Eladio Garza González, fundador de una de las zapaterías más antiguas de Nuevo Laredo, El Gallo, quien falleció ayer por la madrugada en la ciudad de San Antonio, Texas.

Durante una entrevista concedida a El Mañana, con la que celebraría el 50 aniversario de su negocio, se describió como un hombre dedicado, con fuerza de voluntad y perseverancia, tres palabras clave con las que logró mantener su zapatería, hoy un legado familiar.

Sin duda su muerte ha consternado a cientos de neolaredenses, algunos de ellos trabajadores, otros clientes, pues una gran parte de quienes nacieron en esta ciudad, seguramente adquirieron uno o más pares de calzados en este negocio familiar.

Don Eladio fue un hombre que siempre se mantuvo fuerte, humilde y servicial, siempre en la puerta de su local, en la esquina de la avenida Guerrero y la calle Arteaga, la “mera, mera esquina zapatera”, como señala el slogan de ese lugar, que le costó forjar.

Le hizo frente a crisis económicas de gran impacto social, tal como lo hizo con la enfermedad, pues fue sobreviviente de cáncer y a varias cirugías cardiovasculares; sin embargo, su última batallaa tuvo con el virus actual.

La zapatería fue fundada un 21 de marzo de 1968; un negocio ya tradicional y familiar en la frontera.

El Gallo fue galardonado en la década de los 80 y principios de los 90 con la Águila C y P (Calidad y Prestigio) por el Instituto Promotor de la Libre Empresa A.C. y ganador de la licitación municipal de zapatos escolares en los años 2008 y 2009 sobre empresas locales y nacionales.

Don Eladio, además de ser uno de los empresarios locales, fue maestro en distintas escuelas de Nuevo Laredo, antes de viajar a Estados Unidos y después de regresar del vecino país, entre ellas la Club de Leo-nes y Carlos A. Carrillo.

Gracias a su esfuerzo junto con su esposa e hijos, no sólo logró fundar una de las zapaterías más importantes y de gran tradición en la ciudad, sino que además su deseo de apoyar al prójimo le permitió seguir adelante; fue integrante del Club de Leones de Nuevo Laredo A.C. y un gran colaborador con el Patronato de la Cruz Roja, del que fue presidente en dos ocasiones, apoyando las causas sociales y contribuyendo de forma económica.


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