El Mañana

sábado, 23 de febrero de 2019

Global 20 febrero, 2019

Es Maduro blanco de EU, pero venezolanos sufrirían

El desabasto de comida y medicinas empeorará con las sanciones de EU. Un comedor para pobres en Caracas

Meridith Kohut / The New York Times

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Por Agencia Reforma

Caracas, Venezuela.- Cuando el Presidente Donald J. Trump impuso sanciones al petróleo venezolano dirigidas a deponer al Presidente Nicolás Maduro, las exportaciones se desplomaron y la banca se paralizó.

Aún así, la paraestatal petrolera venezolana, el principal blanco de las sanciones por financiar a Maduro, ha encontrado maneras de sobrevivir, con ayuda de Rusia. Pero muchos en Venezuela temen que las sanciones impuestas a principios de febrero lleven al País de unos 30 millones de habitantes a una crisis humanitaria aún mayor.

“No estoy seguro de que Estados Unidos tenga un plan B si esto no logra derrocar a Maduro”, dijo Francisco Rodríguez, economista venezolano en Torino Capital, una correduría. “Temo que si se implementan esas sanciones en su forma actual, seremos testigos de una hambruna”.

Las exportaciones de crudo venezolano a Estados Unidos, la fuente más grande de efectivo para el Gobierno, se desplomaron 40 por ciento. Los clientes suspendieron contratos, los bancos suspendieron cuentas venezolanas y una docena de buques cisterna llenos de crudo venezolano quedaron varados por todo el Caribe.

“No podemos cobrar y no podemos recibir dinero. Nuestras finanzas están paralizadas”, dijo Reinaldo Quintero, director de la Cámara Petrolera de Venezuela, un grupo de la industria que representa a las 500 compañías de servicios petroleros más grandes del País. “Habrá grandes daños colaterales”.

No obstante, llegó ayuda crucial del inversionista petrolero número uno de Venezuela: Rosneft, la empresa paraestatal rusa. La compañía dijo en una presentación reciente que aumentaría su producción en Venezuela este año a pasar de las sanciones.

La economía venezolana se ha contraído más o menos a la mitad desde que Maduro asumió el cargo en 2013, provocando que millones de personas huyeran del País o hicieran menos comidas para sobrevivir.

Ahora las sanciones podrían reducir las exportaciones de Venezuela en dos tercios, a 14 mil millones de dólares este año, y conducir a una reducción del 26 por ciento en el tamaño de la economía, dijo Rodríguez.

Trump señaló que las sanciones al petróleo tenían como objetivo castigar a Maduro por violaciones a los derechos humanos y obligarlo a ceder el poder a Juan Guaidó, el líder de Oposición que Estados Unidos y muchos otros países han reconocido como el Presidente legítimo de Venezuela.

Las sanciones prohibieron a empresas e individuos estadounidenses comerciar con PDVSA (Petróleos de Venezuela), que genera alrededor del 90 por ciento de las divisas fuertes del País. Las sanciones básicamente dejan fuera al petróleo venezolano del mercado estadounidense.

Acusando a Estados Unidos de patrocinar un intento de golpe de Estado, Maduro ha prometido permanecer en el poder. Antes de las sanciones, Venezuela importaba unos 120 mil barriles de petróleo y productos refinados de petróleo al día de EU. Los venezolanos mezclaban el petróleo estadounidense más ligero con su propio crudo más denso para que pudiera fluir por los oleoductos a los puertos.

Los funcionarios de PDVSA dijeron a los socios que el País había asegurado suministros de gasolina hasta fines de marzo, evitando una inminente crisis energética. Los expertos en energía dijeron que Venezuela podría retener algo de los ingresos del petróleo reduciendo el precio y hallando otros clientes en Asia.

“Si estas sanciones no obligan a un desenlace pronto, provocarán mucho dolor a la gente”, dijo José Bodas, un líder petrolero sindical anti Gobierno en Puerto La Cruz. “Los ricos no dejarán de hacerse más ricos; son los trabajadores quienes soportarán el costo de estas medidas”.

La Oposición planeaba traer ayuda humanitaria financiada por Estados Unidos -incluyendo botiquines y comida suficiente para alimentar a 5 mil venezolanos durante diez días- por la frontera con Colombia.

Pero la ayuda fue detenida el 8 de febrero por el Gobierno de Maduro, al bloquear el puente que la caravana debía cruzar.

Maduro dijo que la ayuda no era necesaria. “Quieren pintar una caricatura de un País en crisis humanitaria, una dictadura, y de Estados Unidos abriendo las manos para ayudar a un pueblo en necesidad”, dijo de la Oposición. “La realidad es que no es ninguna ayuda, es un mensaje de humillación a un pueblo”.

Pero en las farmacias de Caracas, la capital, pacientes que buscan medicamentos escasos dijeron que temen que las nuevas sanciones puedan llevar al sistema de salud al abismo.

“Si esto empeora esta semana debido a las medidas para presionar al Gobierno, voy a volverme loca”, dijo Juliana López, propietaria de una pequeña farmacia en las afueras de la capital, mientras le decía a un cliente tras otro que no tenía medicamentos. “Ya apenas sobrevivimos. Para que estemos peor tendría que caernos un meteorito”.