El Mañana

viernes, 19 de julio de 2019

Tecnologia 26 marzo, 2019

Explora Curiosity ‘pasado vivo’ marciano

En poco más de seis años de misión, el Curiosity ha recorrido 12 kilómetros cuesta arriba dentro del cráter Gale

Víctor Zubieta

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Por Agencia Reforma

Cd. de México.- Confirmar si Marte, un planeta hiperárido y frío, con una atmósfera tenue que impide la existencia de agua líquida, pudo albergar vida es uno de los mayores rompecabezas científicos.

Aunque hallazgos apuntan que hace 3 mil 250 millones de años el agua líquida que fluía en la superficie pudo haber favorecido el origen de la vida, un aspecto complica afirmar que esto fuera así: una atmósfera carente de dióxido de carbono.

No obstante, resultados de la investigación del robot explorador Curiosity de la NASA, presentados este lunes por expertos de la UNAM y de la agencia espacial estadounidense en la Coordinación de la Investigación Científica de esta casa de estudios, ofrecen nueva evidencia para explicar que la vida en el Planeta Rojo habría sido posible gracias a una atmósfera rica en nitrógeno e hidrógeno.

“Tanto el nitrógeno como el hidrógeno son importantes para la astrobiología, pues nos permiten entender las posibilidades de vida orgánica, y las posibilidades de que esta vida se pueda sostener”, resaltó Christopher McKay, integrante del área de Sistemas Planetarios de la NASA, vía remota desde California.

De acuerdo con el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM y colaborador de la NASA, Rafael Navarro, el nitrógeno e hidrógeno habrían generado nitratos, un compuesto esencial para la vida orgánica, a partir de, entre otras formas, las colisiones de asteroides en la superficie de Marte.

En poco más de seis años, el Curiosity ha hallado estos nitratos en su recorrido de 12 kilómetros cuesta arriba dentro del cráter Gale -en el que se cree que antiguamente hubo un lago-, donde ha examinado 14 rocas con el instrumento de Análisis de Muestras de Marte (SAM, por sus siglas en inglés). 

Este instrumento cuenta con un horno que alcanza temperaturas de hasta 900 grados, en el que se introducen fragmentos tomados del suelo y se analizan los elementos en los gases resultantes.

“En los estratos más bajos (del cráter), que corresponden a los más antiguos, las concentraciones de nitratos son más altas, pero conforme el vehículo robótico continúa su ascenso, vemos que esas concentraciones disminuyen”, detalló Navarro.

A decir del astrobiólogo, la disminución en las concentraciones de nitrógeno pudo deberse a cambios en la química atmosférica de Marte.

“Vemos que las condiciones en la base del cráter Gale fueron propicias para que surgiera la vida y se mantuviera, pero conforme pasó el tiempo, las concentraciones de este nitrógeno disminuyeron, provocando una crisis de nitrógeno que podría haber ocasionado o la extinción de la vida en Marte, o bien, la adaptación de esos organismos creando rutas metabólicas para la síntesis de sus propios compuestos nitrogenados.

“La gran incógnita que tenemos es qué le paso a esos seres vivos que pudieron haber surgido en Marte, si se extinguieron o se adaptaron para vivir en el subsuelo después de que la atmósfera de Marte se perdió por completo y el planeta se enfrió”, expuso.

Para William Lee, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, conocer y entender la evolución de la química atmosférica del astro vecino es útil para la comprensión de los cambios que actualmente se viven en la Tierra.

“Entender mejor cómo cambia la atmósfera de un planeta en una escala de tiempo muy larga, en este caso de miles de millones de años, también nos ayuda a entender cómo puede cambiar la atmósfera en nuestro propio planeta”, enfatizó.

El panel de expertos, en el que también participaron Miguel Alcubierre Moya, director del Instituto de Ciencias Nucleares; Patrice Coll, director del Laboratorio Inter Universitario de Sistemas Atmosféricos, y la científica espacial Jennifer Stern -vía remota-, concluyó que este tipo de hallazgos son fundamentales para el futuro de las exploraciones en Marte, entre las que se prevé la llegada de misiones tripuladas en las próximas décadas.

Futuro promisorio

El robot explorador Curiosity podría estar por realizar importantes descubrimientos, pues ha entrado en una zona de arcillas en el cráter Gale, que son importantes porque en ellas pueden encontrarse compuestos orgánicos preservados.

“Es la zona prometida, porque es una de las más interesantes y que nos podría dar más información sobre Marte”, aseguró el investigador Rafael Navarro.

El vehículo de 899 kilogramos que llegó a Marte en agosto de 2012 para evaluar si el Planeta Rojo tuvo un ambiente capaz de albergar formas microbianas está en periodo de trabajo extendido, pero es justo ahora cuando podría arrojar una sorpresa mayor.

En junio del año pasado, se anunció que había hallado metano y compuestos orgánicos en Marte, pruebas de una posible vida bacteriana originada hace 3 mil millones de años.

Alrededor de un mes después, científicos italianos de la misión Mars Express hallaron un lago subterráneo de agua salada en el polo sur del astro, que abrió la posibilidad a la existencia de vida microbiana.