El Mañana

miércoles, 26 de junio de 2019

Seguridad 18 abril, 2019

Familiares exigen justicia

Cortesía

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Por Redacción

Nuevo Laredo.- Familiares de Gabriel Garza Flores, el periodista con más de 30 años de carrera que falleció derivado de una negligencia de personal del Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes) de esta frontera, exigen justicia y a su vez pedirán la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y organismos internacionales de protección a periodistas, incluyendo a la ONU.

Dora Elia Vielma Aguilar, viuda de Gabriel y su hija, Gabriela Garza Vielma, denunciaron la violación a los principios básicos a los derechos humanos del periodista, a quien le negaron atención médica en el penal y a ser atendido por paramédicos de Protección Civil.

Ese día, la familia del periodista pidió el apoyo de Protección Civil, cuyos paramédicos arribaron al penal, pero no se les permitió el acceso para atenderlo.

Más de una hora después que se autorizó su salida, se hizo pero a bordo de una camioneta Van, causando esta segunda negligencia, su muerte.

“Vamos a pedir a las instancias correspondientes, la ONU, derechos humanos, que se haga justicia, por la negligencia por parte del Cedes y de la directora de los Cedes estatales, porque nos negaron la atención médica y los primeros auxilios, derechos básicos por humanidad”, enfatizó Gabriela Garza Vielma.

Dora Vielma, esposa de Garza Flores reiteró, “los paramédicos nos dijeron que si él hubiera recibido la atención debida, que si lo llevaran en la ambulancia, hubiera recibido los primeros auxilios, esto no hubiera pasado”.

La esposa del periodista narró cómo el pasado domingo, llegaron en la mañana a visitar a Gabriel Garza “cuando llegamos, mi hija ya estaba ahí con él y antes de entrar, nos dijeron que estaba mal, nos dieron permiso de entrar a su celda y lo vimos muy enfermo”.

“Una persona –reo, ayudante del médico- le tomó la presión, que estaba en 70/5º “muy baja, no supo tomarle el pulso, nos dijo que tenía 13 pulsaciones por minuto, muy alarmante, queríamos sacarlo de ahí, llevarlo al hospital. Pedimos una silla de ruedas y la trajeron unos muchachos y lo trasladamos al frente del penal”, manifestó Dora Elia Vielma.

Durante más de una hora, el periodista permaneció sin atención, debido a que la Dirección Estatal de Ceresos no autorizaba ni su traslado a un hospital, ni el ingreso de los paramédicos de Protección Civil, que estaban en el exterior.

“Un custodio nos dice que el médico ya lo había revisado, que Gabriel estaba bien, pero que iban a dejarlo salir para una revisión en el hospital. Se niegan a subirlo a la ambulancia y lo suben a una camioneta Van con todo y silla de ruedas”, enfatiza la esposa de Garza Flores.

En el trayecto, la mujer paramédica que logró subirse a la camioneta Van con Garza Flores, le informó a su compañero que necesitaba oxígeno, pero no lo dejaron pasárselo ni su mal estado de salud les hizo cambiarlo a la ambulancia, y murió al llegar al Hospital General.

Garza Flores estuvo en prisión más de un año, junto a otros dos periodistas, que aún están en la cárcel, acusados de un delito que no cometieron, señalados por un ex policía –ex convicto por secuestro- y seudo brujo que cobró una recompensa millonaria, ofrecida por el Gobierno de Tamaulipas.