El Mañana

jueves, 18 de julio de 2019

Nuevo Laredo 20 abril, 2019

Hace de pasatiempo una forma de vida

Al menos dos veces por semana Juan Raúl de Luna, un hombre jubilado, pasa más de cinco horas a la orilla del río Bravo, su meta es lograr capturar los mejores peces

A veces, a Don Juan lo premia la paciencia y el río le entrega grandes presas. FOTO: MARTHA MARTÍNEZ/EL MAÑANA

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Por MARTHA MARTÍNEZ

NUEVO LAREDO.- Al menos dos veces por semana Juan Raúl de Luna, un hombre jubilado, pasa más de cinco horas a la orilla del río Bravo, su meta es lograr capturar los mejores peces.

“A veces me voy sin nada, otras logró pescar hasta 15, no muy grandes pero si cae algo. Casi siempre uso como carnada sardinas y aquí me pasó gran parte del día cuando no tengo compromisos”, dijo mientras esperaba paciente.

Desde las 9:00 de la mañana hasta las 7:00 u 8:00 de la noche es el tiempo que ha permanecido para hacer la pesca, colocando sus capas y trampas para atraer a los peces.

Este jueves al menos dos bagres pintontle logró enganchar en los anzuelos de una de sus cañas, pues la creciente del río permitió una buena pesca.

Don Juan, expresó que desde muy chico practica la pesca, es muy paciente.

“Lo cocinamos, a mis nietos les gusta mucho, fileteado y dorados, dejan el puro esqueleto. Eso sí, antes de cocinarlos los limpiamos muy bien”, comentó.

Así como Juan Raúl de Luna, muchos otros neolaredenses mantienen viva esa tradición a la orilla del río, pese a todas las advertencias y extremando precauciones.