El Mañana

sábado, 16 de noviembre de 2019

Cultura 31 octubre, 2019

Inspira Noche de Brujas a Giselle

Giselle es una joven de 20 años, quien desde los 14 comenzó en la repostería

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Por Idalia Álvarez / idalia.alvarez@elmanana.com.mx

Un divertido curso para este día de brujas fue impartido por Giselle González Sifuentes, artista de la repostería, quien diseñó un ingenioso taller de cocina para hacer las delicias de esta noche.

Giselle es una joven de 20 años, quien desde los 14 comenzó en la repostería, la que se convirtió en su proyecto emprendedor, inspirada en el ejemplo de su mamá.

Su espíritu emprendedor y determinación la impulsaron desde la adolescencia a atreverse a experimentar, lo cual hoy la ha convertido en una exitosa repostera.

“No estudié nada relacionado a la repostería, ni a la cocina, todo fue gracias a mucho tiempo de práctica y no tener miedo de intentar cosas nuevas, raras e innovar con lo que tenía a la mano”, comentó.

En el curso se aprendió a hacer betún de mantequilla, fondant de uso profesional, técnicas de tallado de pan, a embetunar, decorar con fondant, dar textura y realismo a un pastel, entre otras cosas que se pueden aplicar en cualquier otro pastel de diferentes maneras.

“Para este pastel no hay una sola ‘receta’ en sí, ya que es un pastel hecho con muchas recetas y diferentes técnicas aplicadas, lo primero que hicimos fue realizar el betún de mantequilla y checamos diferentes consistencias que nos iban a servir dependiendo del clima y la temperatura del lugar en el que estábamos, después hicimos el fondant, fue un fondant de uso completamente profesional (no fue de bombón que es el básico que todos conocemos).

“Nuestros panes los hornee previamente, fueron dos panes por pastel, los cuales cortamos para rellenarlos, montarlos y posteriormente tallar la forma, que fue un cerebro, se aplicaron técnicas fáciles y chidas con el propósito de que no costara mucho trabajo que se viera realista, lo que queremos es realismo y un órgano no es ‘perfecto’”, compartió sobre el desarrollo del curso de pastel de cerebro.

“Después de tallar el pan y darle forma, pasamos a embetunar el pastel, suavizamos un poco la consistencia del betún para darle nuestra ‘crumbcoat’ (primera capa), lo pasamos unos minutos al congelador y le dimos una segunda capa con el betún un poco más firme.

“En lo que pintábamos nuestro fondant y le dábamos forma de tiras, del grosor de un dedo aproximadamente. Al tener todas nuestras tiras, sacamos el pastel del refrigerador y las empezamos a pegar en forma desordenada para que se viera natural, simplemente marcando bien la línea central para que no se perdiera la forma de cerebro, después le hicimos unos detalles en los dobleces de las tiras. La sangre comestible la hicimos de mermelada de fresa, miel transparente, jarabe de maíz, y colorante rojo. Al final, pusimos la sangre con pinceles haciendo que en medio de los dos hemisferios y en los huequitos que quedaban se viera un color más profundo y le diera cierto realismo y toque spooky”, detalló la repostera.

Giselle invitó a visitar su página en Facebook: Giselle González Cake Artis.