El Mañana

domingo, 15 de diciembre de 2019

Cultura 25 febrero, 2019

Inspiran catástrofes a Rodrigo Cortés

El arquitecto, escenógrafo y director de teatro, Rodrigo Cortés, dejó Guadalajara hace ocho años

Cortesía

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Por Agencia Reforma

Guadalajara, México.- La tragedia ha perseguido a Rodrigo Cortés Guadarrama a lo largo de su vida. Sobrevivió al terremoto de 1985, en la Ciudad de México, pero también vivió de cerca el atentado al tren de Londres, en 2005, y la explosión del reactor nuclear en Fukushima, en 2011.

Esos días se quedaron guardados en su calendario mental para siempre, pero también han servido de inspiración para la creación de obras como “Tres Catástrofes a las que Sobreviví Felizmente”, que le ha merecido varios premios como la medalla de oro en Diseño de Performance en el World Stage Design 2017, que se realizó en Taipei, y una exposición en la Escuela Nacional de Arte y Diseño en Zurich a partir de los distintos dispositivos escénicos e imágenes que utilizó para el montaje.

Después de participar en ocho óperas en México y hacer montajes para diversas obras de teatro en Guadalajara, el arquitecto y escenógrafo tapatío decidió ir a vivir a Japón de 2011 a 2014. Ese mismo año se mudó a Suiza y desde ahí ha producido varias obras, la más reciente “Kernschmelze”, que tiene una traducción similar a crisis o colapso, y que tiene que ver con la única explosión nuclear que hubo en el occidente de Europa, expresa.

La obra estrenó el 15 de enero pasado en Zurich y en junio se presentará en la Cuadrienal de Diseño y Espacio Escénico en Praga 2019, uno de los foros más importantes del sector, que reúne a profesionales de la escenografía, a directores y productores de todo el mundo.

“Este año se cumple 50 aniversario de esa explosión que ocurrió en la comunidad suiza de Lucens, en 1969, fue un accidente que no debió haber pasado, pero nadie sabe nada, los científicos suizos justificaron que la explosión se contuvo en una montaña, pero no se supo más y creo que era importante que la gente conociera más en torno al tema.

“Es una obra que trata del anhelo y la ceguera de la evolución y la tecnología, de utilizar cualquier medio necesario para llegar a ese punto, sin importar las cosas fundamentales para la vida”, narra Cortés Guadarrama.

Por lo regular el artista utiliza distintos dispositivos sobre el escenario para recordar el sentido de la condición humana a través de la imperfección. Tanto el cuerpo humano como mecanismo, como las máquinas, fallan, se descomponen, y en ese punto puede haber una identificación, expresa el creador que por lo regular actúa en sus montajes.

“Me gusta trabajar con máquinas y aparatos que de alguna manera pueden transformarse en distintas cosas, una cafetera puede ser un reactor nuclear, una máquina de palomitas puede recrear una lluvia de ceniza post atómica”, abunda.

Aunque hace mucho que no vive en Guadalajara, siempre se mantiene en contacto con la escena tapatía y a nivel nacional. Ahora trabaja con el dramaturgo Ramiro Torres de Miguel en la creación de una obra a cuatro manos para hacer un homenaje a los creadores de los monstruos más icónicos de la historia y montar la obra en el último semestre de este año, junto con “Kernschmelze”.

Cortés Guadarrama también emprenderá una ópera pop dedicada a la mítica figura de Godzilla y a sus creadores, para finales de 2020, en Japón.