El Mañana

martes, 23 de abril de 2019

Nuevo Laredo 2 abril, 2019

Lleva a Laredo recuerdo de NLD

La joven Cinthia Aguilar y su esposo Andrés García demuestran que perseguir un sueño puede terminar en una realidad

Para Cinthia Aguilar y Andrés García es importante mantener las tradiciones mexicanas. FOTOS: RUTH VILCHES/EL MAÑANA

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Por RUTH VILCHES

Los recuerdos de su niñez en Nuevo Laredo cuando al salir de clases o de la iglesia siempre estaba la figura del señor de las nieves con el tradicional vasito azul, esto fue el motivo por el cual Cinthia Aguilar junto a su esposo Andrés García se emprendieron en una aventura de negocio en Laredo, Texas.

“Cuando yo estaba en Nuevo Laredo, alla crecí, allá hice mi carrera, allá también estaba trabajando, entonces cuando me casé, me vine para acá y quería poner todo. De repente llegaba y le decía: mira Andrés hay que poner esto, y me decía: no, eso no es buena idea, y así me la pasaba creando 50 mil ideas de negocios en mi cabeza”, platica Cinthia.

Su gusto por las nieves de garrafa o de agua, como son conocidas por muchos y al asistir a fiestas donde había servicio de todo menos de este tipo de helado de sabor, fue como nació en Cinthia la idea de poner este negocio.
Cuando al platicarle a su esposo él le dijo: sí, esa sí es buena idea, a mí también me gustan mucho”, fue la respuesta de Andrés

CALOR A FAVOR

“Una cosa que siempre pasa en la región es que siempre hace mucho calor y eso está a nuestro favor y siempre se antoja una nieve”, comentó Andrés.
Nadie en su familia sabía como hacer este tipo de helado tradicional, así que tomaron un curso en Guadalajara, compraron el equipo y las recetas.

“Con el paso de lo meses las recetas que compramos las fuimos modificando para que el producto quedara a nuestro gusto, yo siempre he pensado que nunca voy a vender algo que yo no me comería”, aseguró la empresaria.

Desde hace tres años inauguraron su local formalmente, pero ya desde dos años antes lo realizaban desde su casa, para llevar el servicio a las fiestas.
“Una de las satisfacciones más grandes es cuando prueban nuestras nieves y la gente nos dice ‘sabe igualita a la de Nuevo Laredo, a la de México,’ porque la vendemos hasta con la palita de madera, como si fuera la de allá”, destacó Cinthia.

Aseguran que desde el principio sus familias fueron quienes les apoyaron y motivaron a seguir adelante con este sueño e idea.

“Al principio nos tardábamos hasta dos horas en hacer un solo sabor y cuando estabamos dándole vueltas a las garrafas, a veces iban mis papás y mis suegros y ya nos veían con el brazo dormido y ellos nos empezaban a ayudar, sin el apoyo de ellos hubiera sido muy difícil”, recuerda la pareja.

pequeño MOTOR
Su pequeño hijo Andresito, de 3 años, es su motivación y ejemplo de fortaleza para seguir en este negocio y su mayor deseo es que en algún momento de su vida el tambien haga algo que le guste y lo haga como ellos, con el corazón.

“Como en cualquier negocio siempre se tiene un momento de duda, pero hay que trabajar y seguir adelante y como en todo al paso de los años uno empieza a ver el fruto del esfuerzo, por eso aquí seguimos”, finalizó Andrés.