El Mañana

domingo, 22 de septiembre de 2019

Cultura 19 agosto, 2019

Mantienen vivas las tradiciones

Celebran al centenario Señor de Tlaxcala en parroquia de Bustamante, Nuevo León

Cabalgata en Tlaxcala. Por Sandra Jasso. Fotos. Al llegar a la parroquia de San Miguel Arcángel en Bustamante, Nuevo León donde está el centenario Señor de Tlaxcala, el sacerdote Juan Sánchez Hernández manifestó reencontrarse con sus antepasados, tradición que impulsa en este estado con el inicio de una cabalgata. Recorrer más de diez kilómetros fue disfrutar de los verdes y húmedos valles, toda una experiencia para los visitantes, los hombres de a caballo iban detrás de la plataforma jalada por un tractor donde se postró al Cristo centenario, una réplica del original que se encuentra en Bustamante. Acompañados de los mariachis el recorrido estuvo animado, durante el transcurso del viaje se sumaron otros católicos, autobuses de municipios cercanos y lejanos como Nuevo Laredo y Bustamante, Nuevo León. El sacerdote tlaxcalteca que estuvo ocho años en este municipio, es el principal promotor de los festejos, una tradición que llevó a su tierra y acogieron en toda la región de este estado, uno de pocos de los que se tiene un registro histórico en los archivos parroquiales. Los tlaxcaltecas llegaron acompañando a los frailes franciscanos hasta esta región del norte con la finalidad de evangelizar y tuvieron encuentros con los indios alazapas, ahora la tradición viva del noroeste se finca en centro de la República Mexicana donde se concentran personas de la región. Durante la cabalgata en la plataforma viajaron el sacerdote Sánchez Hernández, su madre Doña Clarita Hernández Sosa, la reina y tres menores que representan a los niños mártires de Tlaxcala. Ellos fallecieron en defensa de su fe católica poco después de la conquista, Cristóbal en 1527, Antonio y Juan en 1529 y canonizados el 15 de octubre de 2017. En una segunda plataforma un grupo de mariachis tocaba durante el camino amenizando el ambiente en general, los paisajes cambiaban a la vista conforme se avanzaba con potreros y animales pastando en la hierba crecida, las

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Por Sandra Jasso

Al llegar a la parroquia de San Miguel Arcángel en Bustamante, Nuevo León, donde está el centenario Señor de Tlaxcala, el sacerdote Juan Sánchez Hernández manifestó reencontrarse con sus antepasados, tradición que impulsa en este estado con el inicio de una cabalgata.

Recorrer más de diez kilómetros fue disfrutar de los verdes y húmedos valles, toda una experiencia para los visitantes, los hombres de a caballo iban detrás de la plataforma jalada por un tractor donde se postró al Cristo Centenario, una réplica del original que se encuentra en Bustamante.

Acompañados de los mariachis, el recorrido estuvo animado, durante el transcurso del viaje se sumaron otros católicos, autobuses de municipios cercanos y lejanos como Nuevo Laredo y Bustamante, Nuevo León.

El sacerdote tlaxcalteca que estuvo ocho años en este municipio, es el principal promotor de los festejos, una tradición que llevó a su tierra y acogieron en toda la región de este estado, uno de pocos de los que se tiene un registro histórico en los archivos parroquiales.

Los tlaxcaltecas llegaron acompañando a los frailes franciscanos hasta esta región del norte con la finalidad de evangelizar y tuvieron encuentros con los indios alazapas. Ahora la tradición viva del noroeste se finca en centro de la República Mexicana donde se concentran personas de la región.

Durante la cabalgata en la plataforma viajaron el sacerdote Sánchez Hernández, su madre doña Clarita Hernández Sosa, la reina del evento y tres menores que representan a los niños mártires de Tlaxcala.

Ellos fallecieron en defensa de su fe católica poco después de la conquista, Cristóbal en 1527, Antonio y Juan en 1529 y canonizados el 15 de octubre de 2017.

En una segunda plataforma un grupo de mariachis tocaba durante el camino amenizando el ambiente en general, los paisajes cambiaban a la vista conforme se avanzaba con potreros y animales pastando en la hierba crecida, las milpas y campesinos arando sus tierras.

Los pastores con sus hatos de animales se detenían a ver a los cabalgantes, luego de pasar por dos municipios hasta escuchar los cohetones que daban la bienvenida a los recién llegados.

Empezaba la gran fiesta del Señor de Tlaxcala, una fiesta que los tlaxcaltecas tomaron con devoción fincada en su fe, los fieles del norte y el centro se unieron para disfrutarla como cada año.