El Mañana

miércoles, 17 de julio de 2019

19 abril, 2019

Muere el padre Carlitos

Estuvo en la parroquia La Paz, en la Santo Niño, como guía espiritual en el Seminario y en los 60, el obispo Sabás Mañana lo envía también Miguel Alemán

Carlos Berumen era un apreciado sacerdote. En la parroquia La Paz es velado el padre Carlos Berumen. La feligresía mostró su respeto por el padre Carlos.

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Por Anónimo

La Iglesia Católica está de luto, tras la pérdida del sacerdote Carlos Berumen, de la parroquia La Paz, quien desde el 6 de abril se encontraba muy delicado de salud y fue apenas ayer cuando fue llamado a su eterno descanso tras 90 años de vida.

En sus 62 años de sacerdote, fue conocido como el padre Carlitos, era la forma en que cariñosamente los fieles católicos se referían a él. Fue en la parroquia La Paz donde ofició e igual donde los fieles católicos se despidieron de él con una misa a las 6:00 de la tarde.

Carlos Alfonso Berumen Martín nació el 6 de mayo de 1928, ingresó al seminario teniendo 18 años, nativo de México, Distrito Federal. Se ordenó el 15 de agosto de 1956. A Nuevo Laredo lo mandó su superior el 15 de agosto de 1960, cuando era reciente la fundación de la Diócesis de Matamoros y estuvo cuatro años como vicario en la parroquia y como director espiritual en el seminario.

En 1964 estuvo en la parroquia de Santo Niño de Nuevo Laredo como vicario durante 12 años y en ese entonces el obispo don Sabás Magaña lo envió a Ciudad Miguel Alemán y ahí trabajó cuatro años. Después sus superiores de la congregación lo enviaron al seminario mayor como director espiritual, por dos años y de ahí a Tuxtepec, Oaxaca, con el señor obispo don Jesús Castillo.

Colaboró 10 años y después es trasladado a Ciudad Miguel Alemán, donde permaneció solamente dos años pues don Ricardo Watty Urquidi (QEPD) lo mandó a la parroquia de San Pedro; cumplió 10 años y después cambió a la parroquia de Nuestra Señora de la Paz donde permaneció más de 14 años.
“Siempre fui feliz siendo sacerdote, claro que problemas donde quiera los hay, pero primero Dios todo se soluciona y aquí estoy. Muchachos, alegre se produce somos llamados”, citó en vida el sacerdote Carlos.