El Mañana de Nuevo Laredo

26 septiembre, 2020

Covid la deja en casa y sin comida; vive de la caridad


Covid la deja en casa y sin comida; vive de la caridad
María del Carmen Dimas Sánchez vive de la caridad de sus vecinos.


La pandemia ha traído crisis económica y hambre en los hogares de muchas personas que vivían al día

Por Martha Martínez


Compartir esta publicación

La pandemia ha traído crisis económica y hambre en los hogares de muchas personas que vivían al día, tal es el caso de María del Carmen Dimas Sánchez, de 73 años, residente de la colonia Voluntad y Trabajo 2, a quien su discapacidad visual y haber enviudado han limitado su forma de obtener ingresos y sobrevive sola en su casa.

De dedicarse por muchos años a atender un pequeño puesto de comida (Tacos El Gallito) ahora vive de la caridad y buena voluntad de sus vecinos y conocidos.

“Soy diabética e hipertensa, pero desde hace años me diagnosticaron cataratas, ya no veo absolutamente nada con mi ojo derecho y en el izquierdo ya veo muy poco, muy borroso. He sobrevivido del apoyo que me dan mis vecinos, la gente que se toca el corazón”, expresó la señora Dimas, como le llaman sus conocidos.

TE PUEDE INTERESAR: Surgen sólo seis contagios en NLD

María del Carmen no sale de su casa, una pequeña vivienda que con el paso de los años se deteriora cada vez más, pues en época de lluvia, el agua trasmina paredes y techo, al ser su piso de concreto teme resbalar.

Para caminar debe utilizar un bastón, pues debe evitar tropezar con algún objeto o desnivel, aunque aseguró que ya conoce bien su casa.

“Pues mi casa ya la conozco, así que camino lento, también cocino, pero cada vez muy poco, pues me da miedo utilizar algún ingrediente por error”, dijo.

Dimas enviudó hace siete años, no tuvo hijos por lo que hoy se encuentra totalmente sola, sólo una cuñada, por parte de su esposo, la apoya yendo a pagar los recibos de los servicios básicos como la luz, el agua y rellenar un pequeño tanque de gas, aunque también se las ha visto difícil.

María del Carmen agradece el apoyo que recibe cada tres meses de una despensa; sin embargo, requiere de más apoyo y un aliciente que la haga sentirse segura.

Esta situación no es privativa de María del Carmen, pues es la realidad que viven principalmente adultos mayores que han sido abandonados a su suerte en la soledad de su casa.


Compartir esta publicación

Caridad COVID-19


Más noticias