Derechos laborales

Reducción de la jornada laboral: ¿qué países trabajan 40 horas y cómo funciona?

Será a lo largo de marzo cuando se debata en México sobre esta reestructuración del horario de los trabajadores, ¿es posible hacer el cambio?
lunes, 12 de febrero de 2024 · 09:08

La reducción de la jornada laboral en México ha sido un tema que ha generado debate e incluso controversia. Algunos señalan que es inviable, pero ¿qué países ya lo han implementado? Aquí te contamos. También te puede interesar: así serían los horarios si se aprueba la reducción.

Las jornadas laborales en el resto del mundo son bastante distintas, ya que en ciertas regiones las 40 horas por semana ya son una realidad desde hace tiempo. Por nombrar tan sólo algunos ejemplos, en España el límite establecido es de 38 horas semanales.

Noruega, Japón, Italia y Finlandia también han logrado disminuir las cargas para los trabajadores y el máximo que plantean es de 37.5 horas semanales. Por otro lado, casos como el de Grecia apuntan similar a lo que se plantea en México: reducir la jornada hasta las 40 horas.

En situaciones más cercanas y contextos similares al de México, en América Latina naciones como Ecuador y Chile establecen las 40 horas como el punto máximo para trabajar. Para llegar a esa reforma, estas naciones también atravesaron acalorados debates.

Tanto Chile como Colombia, quienes realizaron estas reformas laborales en recientes días, podrían esclarecer el camino del caso mexicano. Estos países implementaron el cambio de manera gradual: cada año van disminuyendo una hora para finalmente llegar al nuevo límite.

Esta fue la opción que dieron para que los empresarios pudieran realizar los ajustes pertinentes, especialmente para que las las pequeñas y medianas empresas no resintieran las modificaciones.

¿Cuándo se podría aprobar en México? 

Todo dependerá de lo que ocurra durante marzo de 2024, pues será el mes en el que se reviva el debate. En caso de aprobarse, se espera que las modificaciones sean notables a lo largo del año. Sin embargo, aún existe la posibilidad de que la reforma laboral no pueda avanzar y termine por ser ‘congelada’.