FENÓMENOS METEOROLÓGICOS

Ciclones Amanda y Boris 2026: ¿Cuándo comienzan y cuáles estados de México están en alerta?

El Servicio Meteorológico Nacional vigila la evolución de las dos primeras tormentas del Pacífico; mientras un sistema se desplaza mar adentro, el segundo amenaza con intensas lluvias en tres sectores

Los ciclones ‘Amanda’ y ‘Boris’ son vigilados en el Pacífico Los ciclones ‘Amanda’ y ‘Boris’ son vigilados en el Pacífico
Los ciclones ‘Amanda’ y ‘Boris’ son vigilados en el PacíficoCréditos: IA
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La temporada de huracanes en el territorio mexicano ha dado inicio de manera formal en el Océano Pacífico, despertando de forma abrupta las alarmas y los sistemas de monitoreo de las autoridades meteorológicas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mantiene una estricta vigilancia sobre dos sistemas en desarrollo que darían origen a los primeros fenómenos con nombre de este ciclo.

¿Cuándo comienzan los ciclones?

El banderazo de salida de la temporada de ciclones tropicales de este año arrancó formalmente el 1 de junio en la cuenca del Pacífico. Desde las primeras horas de su apertura, los sistemas de satélite detectaron dos zonas de baja presión con altas probabilidades de convertirse en las tormentas tropicales Amanda y Boris durante el transcurso de la primera semana y el resto del mes.

De acuerdo con los informes especializados, se prevé una temporada con bastante dinamismo en ambos litorales del país, estimándose el desarrollo de entre 18 y 21 sistemas ciclónicos en el área del Pacífico, mientras que en el Océano Atlántico se proyecta una cantidad de entre 11 y 15 fenómenos meteorológicos.

Los estados afectados por Amanda y Boris

A pesar de la simultaneidad de ambos fenómenos, sus ubicaciones geográficas plantean panoramas radicalmente distintos para el territorio mexicano. Por un lado, la zona de inestabilidad que dará origen a "Amanda" se localiza mar adentro, a más de dos mil kilómetros de distancia al suroeste de Cabo San Lucas, en la península de Baja California Sur, con un desplazamiento que se orienta de forma constante hacia el oeste-noroeste, alejándose paulatinamente del país; por ende, este disturbio no representa ningún riesgo de impacto ni afectaciones.

La verdadera fuente de preocupación e incertidumbre para los expertos radica en el segundo sistema en desarrollo, el cual adoptará el nombre de "Boris". Este disturbio meteorológico se perfila bajo una zona de baja presión que se ubica directamente frente al litoral sur de la República Mexicana, manteniendo un porcentaje de probabilidad considerable para evolucionar a un ciclón más organizado.

Debido a su proximidad geográfica, las entidades federativas que se encuentran bajo alerta y en monitoreo prioritario por el riesgo inminente de severas precipitaciones, vientos arrachados y oleaje elevado son Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

El fenómeno Boris podría afectar los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Foto: Archivo.

¿Qué es un ciclón tropical?

Un ciclón tropical se define técnicamente como un sistema atmosférico giratorio, organizado por nubes y tormentas eléctricas, que extrae su energía térmica de las aguas oceánicas cálidas de las regiones tropicales y cuenta con un centro de baja presión bien definido.

Estos fenómenos meteorológicos evolucionan gradualmente por etapas según la velocidad sostenida de sus vientos; comienzan como una simple depresión tropical, escalan a la categoría de tormenta tropical cuando reciben un nombre oficial y, finalmente, adquieren la denominación de huracán si sus rachas de viento sobrepasan los límites críticos de intensidad, convirtiéndose en motores de redistribución de calor en el planeta.

Recomendaciones para la población

Ante las condiciones inestables y el inicio formal de las alertas climáticas, las autoridades de Protección Civil exhortan de manera enérgica a los habitantes de los estados de la costa sur y oeste a extremar precauciones. Es indispensable asegurar techos, ventanas y objetos sueltos en el exterior de las viviendas, así como localizar de manera anticipada los refugios temporales más cercanos.

Asimismo, se aconseja evitar salir a las vialidades durante tormentas severas, alejarse de los cauces de ríos o arroyos por riesgo de desbordamientos e inundaciones repentinas, y mantenerse debidamente informados a través de los canales oficiales del gobierno.