Laredo llora la tragedia de las dos menores fallecidas


Vecinos y ciudadanos dejaron ofrendas a la entrada de lo que alguna vez fue un hogar cristiano y tranquilo



12/03/2015
LAREDO, TX.- La casa número 1807 de Convent Street lucía como un alegre stand de carnaval por los numerosos animales de peluche, arreglos florales y globos que cubrían por completo la reja negra del muro oeste.



Pero la realidad es que 50 horas antes hubo un asesinato a sangre fría perpetrado por el vecino de al lado conocido como �??don Toño�?�, quien vestido con una bata blanca y armado con un revólver calibre 38 dio muerte a las pequeñas Allysson y Anel Martínez mientras su padre estaba en el trabajo, su madre conmocionada intentaba llamar al 911, y su abuelo de 83 años corrió a encerrarse en el baño.

Vecinos y ciudadanos dejaron estas ofrendas a la entrada de lo que alguna vez fue un hogar cristiano y tranquilo, tal y como lo describen los moradores de este sector cercano a la preparatoria Martin, a donde Anel acudiría la próxima semana después del Spring Break y posiblemente Allysson también en una década más, si Juan Antonio Martínez hubiera errado sus disparos hechos contra estas hermanas de 16 y seis años, quienes intentaban escapar al momento de su muerte.

�??Anel era bien divertida, siempre estaba sonriendo; siempre hacia su trabajo y nos ayudaba. Decíamos chistes cuando teníamos tiempo libre. Era muy feliz�?�, comentó Reynaldo Martínez, compañero de Anel en el décimo grado de Martin High School luego de dejar un pequeño oso de felpa color blanco donde pudo, pues ya no había mucho espacio.

�??Anoche fue mucha gente a Martin para demostrar el amor que tenían hacia ella; es como un respeto y fue donde todos nos dimos cuenta quiénes eran las que la querían�?�, añadió Arnulfo Cerda, de décimo grado.

A pocas calles de ahí, en la Primaria Christopher M. Macdonell, directivos y profesores organizaron una colecta que le darían a la familia Martinez a las 2:00 de la tarde, para apoyarlos con los gastos funerarios; pero sobre todo, para demostrar que la comunidad laredense es solidaria ante las tragedias.

�??Ella era una niña muy dulce, siempre dispuesta a compartir con aquellos que necesitaran, crayolas, por ejemplo; llegaba primero, no había ningún problema con ella; siempre fue muy buena�?�, externó la maestra de Allysson, Cindy Medina.

Los habitantes de Convent Street siguen preguntándose qué fue lo que sucedió ese primer día de vacaciones. Reyna Pérez, quien convivió con ambas familias, aseguró que el diablo rondó en el alma de don Toño, convenciéndolo de una vez por todas que terminara con su endeudada y enferma vida, de acuerdo a lo que otra vecina le había comentado mucho tiempo antes del tiroteo.

Sin embargo la clásica psicosis norteamericana ya anunció también su llegada, por lo menos ahora con Erika, quien no se siente segura de saber quiénes son las personas que viven a su alrededor ni con qué intenciones se acercarán para pedirle algo.

Laredo se unió a la tragedia, y gracias a ellos la cuadra 1800 de Convent Street parece carnaval; pero los vecinos no ven alegría entre los ojos de esos peluches, sino tristeza, confusión y miedo.