Celebra Ramón 111 años de Doña Juanita


El candidato independiente regala silla de ruedas para que sea llevada a todos lados con su gran familia



19/04/2016
A sus 111 años, Juanita Tafoya no parece comprender el porqué de tanta gente en su humilde hogar. Cuando le comenzaron a cantar Las Mañanitas abrió sus ojos y se sintió más amada que nunca.

Si con Las Mañanitas se sorprendió, cuando Ramón Cantú Deándar, el candidato independiente, llegó con una silla de ruedas no podría creerlo.

¿Cómo no festejarla, si Doña Juanita es seguramente la más anciana de Nuevo Laredo y una de las de más edad de todo México y el mundo?

Doña Juanita se ubica entre las 100 mujeres vivas mas ancianas en el mundo, sólo un año y 42 días menor que Ambrosia Acosta Terán, la mujer con más edad de todo México.

??Le traigo un regalo?  una silla de ruedas para que la lleven a todas partes?, dijo Ramón cuando llegó a la humilde casa de Doña Juanita, en Agrónomos 7224, en la colonia Solidaridad.

Doña Juanita pocas veces había sido objeto de tanto cariño desde que llegó a Nuevo Laredo, hace ya más de 65 años.

Como todos los que toman agua del río Bravo Doña Juanita decidió amar esta tierra que le abrió sus brazos y dar a esta frontera decenas y hasta centenares de descendientes, entre hijos, nieto, bisnietos y tataranietos.

??Muchas felicidades Doña Juanita?, le dijo Ramón mientras le entregaba la silla de ruedas que ayudará a la familia a llevarla a la iglesia para agradecer tan larga y especial vida.

Quien no pudo aguantar las lágrimas fue María de Jesús Calderón Tafoya, la hija amorosa que la cuida día tras día.

??Hace seis meses que ya no sirvió a silla de ruedas. Fuimos a la iglesia y al bajar las escaleras, se me iba a caer y se fregó la silla?, recuerda Doña María de Jesús.

Desde entonces con muchos esfuerzos, su hija la movía de un sillón a otro dentro de su casa, pero ya no podía pasear con ella ni llevarla a la iglesia.

Doña Juanita cortó su pastel de cumpleaños de vainilla y fresa, adornado con tres enormes unos en alusión al 111 aniversario y ayudada por su hija y nietos lo repartió entre la familia y vecinos.

Mientras todos a su alrededor la aplaudían, Doña Juanita no pudo contener su emoción y, sin decir una palabra, con una sonrisa agradeció a Ramón su nueva silla, en la que irá de nuevo a la iglesia.