Con una vibrante muestra de fe y tradición, cientos de feligreses se dieron cita la noche de este jueves en el Santuario de la Virgen de Guadalupe para celebrar a la Patrona de México con las tradicionales mañanitas. El ambiente se llenó de color y devoción, con fieles ataviados como San Juan Diego y la “Morenita del Tepeyac”.
Previo al emotivo canto, el presbítero Armando Arizola, párroco de la iglesia de Guadalupe y el Santuario , dirigió un mensaje a los presentes. “La fe está más despierta que nunca; la fe del pueblo en nuestra madre, quien escucha nuestras necesidades”, destacó en su homilía, resaltando el poder de la devoción guadalupana.
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Mientras tanto, en el exterior del templo, la algarabía era palpable. Grupos de danzantes llegaban uno tras otro en ofrenda, acompañados de coloridas coronas de flores y rezos en honor a la homenajeada.
Las puertas de la parroquia permanecieron abiertas durante la noche para recibir a todos los devotos, quienes acudieron a expresar su agradecimiento por los favores recibidos.
La celebración también tuvo un matiz festivo, con puestos de venta que ofrecen alimentos típicos mexicanos, como tamales, esquites, champurrado y enchiladas, completando una noche en la que la fe, la cultura y la tradición se entrelazaron para honrar a la Virgen de Guadalupe
