Cosas de mi pueblo y del otro lado

Rodada Naranja

sábado, 27 de noviembre de 2021 · 09:14

El jueves 25 se conmemoró en todo el mundo el Día Internacional de la no Violencia Contra la Mujer. Esta fecha se fijó por haber sido un día 25 de noviembre cuando fueron asesinadas las tres hermanas Mirabal por el dictador José Leónidas Trujillo en la República Dominicana. A principios de la década de los 60, Minerva había sentenciado un poco antes: “si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré mas fuerte”. El 25 de noviembre su cuerpo apareció destrozado en el fondo de un barranco, junto a sus dos hermanas Patria y María Teresa y el conductor Rufino de la Cruz.
A más de medio siglo, la sentencia de Minerva parece cobrar vida, nunca como ahora la  voz de su protesta, su legítima defensa de los derechos de la mujer, adquieren fuerza y vigencia. Esta iniciativa liderada por el Secretario General de las Naciones Unidas y la agencia ONU Mujeres desde 2008, tiene como principal objetivo eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo, pidiendo una acción global para aumentar la conciencia, impulsar la promoción y crear oportunidades. Finalmente la voz y la sentencia de Minerva Mirabal se oye en todo el mundo, sus brazos fuera de la tumba le dan mayor fuerza.
Una de cada tres han sufrido violencia en algún momento de su vida, las cifras aumentaron a raíz de la pandemia , como de las crisis humanitarias, conflictos y desastres climáticos .
El nuevo dato de ONU Mujeres arroja que dos de cada tres padecieron alguna forma de violencia o conocían alguna mujer que la sufría. Desgraciadamente, sólo una de cada 10 acuden a la policía  en busca de ayuda. Si bien esto es generalizado, se puede prevenir adoptando enfoques  integrales e inclusivos que aborden las causas fundamentales, transformen las normas sociales dañinas y empoderen a las mujeres.
En México, en Tamaulipas y en el pueblo, este terrible fenómeno se reproduce igual que en el resto del mundo; viejas prácticas patriarcales que se siguen trasmitiendo de generación en generación impiden que las cosas cambien; sólo la educación es capaz de revertir la práctica de estas normas sociales ya obsoletas. La mujer, cuando adquiere independencia económica, se empodera y se libera del yugo masculino.
Entonces, y sólo entonces, es capaz de establecer relaciones de iguales con su pareja y de la misma manera educar a sus hijos, hombres y mujeres. Sólo entonces la paridad de sexo se dará en forma total. Es necesario iniciar la construcción de una nueva cultura en México en la cual a todos los seres, sin importar su sexo o sus preferencias sexuales, tengan los mismos derechos, sean tratados como iguales y se respeten el derecho a la diferencia. La equidad de sexo no debe de tener limitantes, o pierde su calidad de equidad, lo cual significa, igualdad. Cuando todos seamos capaces de tratarnos como iguales, seremos una sociedad mas justa y equitativa .
Finalmente, deseo y espero que esta Rodada Naranja, esta marcha de las mujeres pintando el mundo de naranja, no sea sólo un evento publicitario, sino un acto de clara conciencia en el que reivindicamos los derecho de la mujer a ser respetada. Derecho que no le otorgamos los hombres pues no somos nadie para darlo, sino que las mujeres, un acto de libertad e independencia lo asuma, empoderándose y poniéndose en el lugar que por legítimo derecho le corresponde en la sociedad. En el pueblo, vivimos los mejores tiempos para la mujer, tenemos un cabildo paritario, una mujer de presidenta y sus dos hermanas en puntos clave como son el DIF y el Instituto de la Mujer. Las tres son un claro ejemplo de la mujer de nuestro tiempo.
Gracias amable lector por la gentileza de su atención, le deseo un magnifico fin de semana en familia. Disfrute de los días frescos, pronto nos llegará el frío.

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