PASADIZO SECRETO

Deberían pedir perdón

viernes, 3 de septiembre de 2021 · 08:21

La próxima semana se estará externando a “puerta cerrada” el estado que guarda la ciudad en este ultimo año de gobierno 2018-2021, comunicado oficial que por lo mismo dista, y en demasía, de ser de ese interés y festejo ciudadano, quedando claro con esto que debería ser sólo este tercer informe municipal, una imploración de perdón.

Para muchos neolaredenses sí que da pena el ver el estado en que se encuentra su ciudad, producto de ese partido que lo prometía todo, políticos que se suponía contaban con la capacidad de ser esos dignos representantes, excelsos administradores de Nuevo Laredo.

Sin embargo y al ser su desempeño nada convincente, esto ya no preocupa ni mucho menos sorprende que sus resultados no sean los esperados, generando no sólo esa desconfianza sino también decepción como partido político, como representantes, al ver que lo que se prometió al menos y a través de su principal militante al tener el cargo de alcalde, en su función nada importante concretó.

El camino panista iba bien, pero esa confianza, esa creencia de que Nuevo Laredo estaba prácticamente en sus manos, les echó a perder todo lo que habían logrado.

Dando como resultado que esos militantes panistas que ocupaban cargos como la misma alcaldía, como diputados, se la creyeran y que al sentirse eternizados, falsamente idolatrados por el pueblo, manejaran a su antojo su desempeño, ocasionando que esta ciudad se derrumbara, se cayera en y por sus propias manos en pedazos.

Provocaron que sus pobladores dejaran de creer en sus actos, en sus acciones, abandonando paulatinamente esa simpatía por un partido político que se suponía vendría a cambiar en todos los aspectos a su ciudad, que ofrecería ese nuevo rumbo en cuestión de administración y progreso.

Hoy, el panismo local se enfrenta hacia a su propia realidad, un alcalde que por lo que se vio, en su momento ganó la reelección, pero que perdió credibilidad ante su propio pueblo.

El contador publico Óscar Enrique Rivas Cuéllar y aunque se encuentre ausente por otras cuestiones, ante este pueblo que lo escogió ni por error da la cara, no externa ni oficialmente ni como persona el por qué está la ciudad en estas pésimas condiciones.

Esta omisión se puede considerar como algo vergonzoso, pues de ser esa persona pública, elegida a través del voto ciudadano, pena da ver que no cuenta con esa suficiente honorabilidad y dignidad para decirle a su pueblo qué se hizo, en dónde quedó o por qué no, en qué se utilizó el recurso público perteneciente a Nuevo Laredo.

De externarlo, por supuesto que ese sería el verdadero informe, lo que el ciudadano, lo que el residente, lo que el comerciante, empresario, quiere saber, cómo y de qué forma se estuvo administrando su dinero, manejando su ciudad.

Entonces y ante este momento de informar al pueblo, es cuando el alcalde electo Rivas Cuéllar debería buscar a su pueblo, explicarle paso a paso y a detalle cómo es que fue realmente su administración municipal. Pues de sentirse seguro de que la gente lo estima, lo acepta, no se entiende por qué la evade, por qué se esconde y más ante este importante momento de informar a su propio pueblo.

Quizá sea por esos antecedentes que este próximo y ultimo informe municipal, el cual estará a cargo del alcalde suplente Arturo Sanmiguel Cantú, no contará con el interés ciudadano, por lo mismo, pasará desapercibido. Por lo que todo lo que externe a través de ese escrito, no tendrá por igual nada de credibilidad ante el estado más que desastroso que guarda la propia ciudad.

Por esto, es el por qué no se entiende al Partido Acción Nacional local, esos que han estado haciendo parecer a Nuevo Laredo, a su población, a esos empresarios que todo marcha bien, que su trabajo de los últimos años como instituto político, es mas que merecedor a mantener su permanencia como representantes o administradores de esta frontera.

Que sus pupilos políticos, esos que ostentan cargos públicos, por su actuación deberían de ser entonces más que idolatrados, aplaudidos, emociones que muy seguramente tan sólo vendrán del interior del propio partido panista, al entender que nadie, absolutamente nadie, ajeno a ellos y como verdaderos ciudadanos y residentes de Nuevo Laredo, comulgarían, se emocionarían de igual modo.

Cuesta creer que el Partido Acción Nacional local esté tan bien como lo quieren hacer creer sus dirigentes, que esa derrota política, que esas fallas de sus militantes con cargos públicos principalmente del alcalde, en lo mas mínimo les haya afectado.

Pues de pensar así y al considerar que nada de eso les importa ni les preocupa como dirigentes del PAN local, sí que inquietaría a una gran parte de la ciudadanía, al entender que si en su propia “casa política” impera el desorden, esa falta de responsabilidad y seriedad, esto por supuesto que sería tomado como un claro reflejo de lo que se ve bajo su propia dirigencia en su propio pueblo.

Hoy el Partido Acción Nacional local (PAN) debería hacer a un lado ese simulado festejo, tomar entonces ese informe de gobierno y por medio de él, reconocer uno a uno sus errores, señalar con índice de fuego a cada uno de sus internos promotores, lograr con esta acción, el sincerarse, por lo mismo liberarse de esa culpa.

Por todo esto no queda mas que reafirmar que el alcalde suplente Arturo Sanmiguel Cantú, ni por error leerá ningún texto relacionado a dicho informe municipal.

Actitud que constataría que efectivamente tuvo en sus manos sólo paginas vacías en obras y trabajo, confirmando que ese tercer informe municipal no es más que un “espejo de agua” inundado de faltas a la palabra, en donde tan sólo se refleja su propio creador.

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